Las imprecisiones de Saracho hunden al Popular en los 0,66 céntimos

Empresas 11/04/2017

Las imprecisiones de Emilio Saracho en la junta de accionistas del Banco Popular el pasado lunes han hundido aún más el valor en Bolsa. La acción ha caído hoy otro casi 10% y ha cerrado a 0,66 céntimos.

El Banco Popular sigue en caída libre. Sus títulos han caído exactamente en la misma proporción que el lunes tras la junta de accionistas: un -9,6% que le deja cotizando en los 66 céntimos y está haciendo las delicias de los inversores con posiciones cortas en el valor. Saracho lo ha dejado en manos de los especuladores más rabiosos del mercado ¿Por qué?

Tras la Junta de Accionistas celebrada ayer y la poca concreción en los planes del banco, señala Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank, el mercado ya está haciendo todo tipo de especulaciones sobre las proporciones de la ampliación de capital que probablemente tenga que realizar. Desde la fecha, añade, y el montante hasta la posibilidad de que sea dirigida exclusivamente a institucionales o que sea sin derecho de suscripción preferente. En ese caso, los actuales accionistas verían diluida su participación y sufrirían la cuarta ampliación de capital desde el inicio de la crisis.

El valor de mercado del Banco Popular es de 2.782,5 millones de euros, menos de la mitad del beneficio del Banco Santander en el año 2016, que superó los 6.200 millones

La caída de hoy del Banco Popular supone situar su capitalización burśatil, es decir, su valor de mercado, en los 2.782,52 millones de euros, una cifra que no equivale ni a la mitad del beneficio del Banco Santander (6.204 millones en 2016) y está incluso por debajo del resultado del BBVA. La entidad presidida por Francisco González, aunque ganó 2.700 millones menos que el banco presidido por Ana Botín, logró un beneficio de 3.475 millones de euros.

Esa capitalización inferior a los 2.800 millones de euros le deja incluso fuera del Ibex 35, el club selecto del mercado donde cotizan las empresas más importantes de la Bolsa española. Esta posible salida es muy peligrosa porque conllevaría la pérdida de visibilidad que tendría el valor entre los analistas, especialmente los internacionales, que solo siguen en España a empresas Ibex, así como la salida sin remedio de su capital de aquellos fondos de inversión y grandes carteras que simplemente se dedican a replicar el índice de referencia de la Bolsa española.

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