Lloyds Banking Group ha dejado a cero su exposición a Irlanda. Salió del país en 2010, pero aún tenía 4.577 millones de euros en deuda hipotecaria de clientes irlandeses. Ahora, esta cartera se ha vendido a Barclays con una quita de 343 millones.
En un comunicado, Lloyds explicó que la operación forma parte de un amplio plan de reestructuración encaminado a convertir a la entidad en un banco de bajo riesgo y a limitar sus actividades al mercado del Reino Unido. Esta venta a Barclays supone la salida completa de Lloyds de la República de Irlanda, donde ya cerró todas sus operaciones de banca minorista en 2010.
Según el grupo británico, el traspase de su cartera hipotecaria se completará durante el segundo semestre de este año y los fondos recaudados se destinarán a usos corporativos generales.
El valor bruto del portafolio inmobiliario irlandés es de 4.300 millones de libras (4.920 millones de euros), si bien un número de activos valorados en 300 millones de libras (343 millones de euros) están ligados a préstamos hipotecarios con problemas de pago.
Estos activos tóxicos provocaron a Lloyds pérdidas brutas de unos 40 millones de libras (45,7 millones de euros) el pasado año, según recordó el banco en la nota.
En este sentido, la entidad financiera también indicó hoy que esta transacción con Barclays contabilizará una pérdida antes de impuestos de 110 millones de libras (125,8 millones de euros) en sus resultados del primer semestre.
El grupo Lloyds Banking ya anunció el pasado abril de que cerrará 49 de sus sucursales en el Reino Unido y suprimirá 1.230 puestos de trabajo, como parte del citado plan de reestructuración.
Su consejero delegado, António Horta-Osório, explicó entonces que 2017 fue un año importante para la entidad, ya que en mayo el Gobierno británico completó la venta de sus acciones en el grupo, lo que le permitió a éste volver a la propiedad privada.
