Los controladores amenazan con una huelga en verano

Empresas 20/06/2018

Los controladores aéreos no darán respiro al Ministerio de Fomento, dirigido por José Luis Àbalos, si no hay una solución en el conflicto del centro de control aéreo de Barcelona. El ex ministro Íñigo de la Serna había realizado un plan que contaba con el apoyo de los controladores, pero se ha paralizado.

Ábalos tendrá ante sí la difícil tarea de encontrar una solución en menos de cuatro días o se iniciará una huelga en pleno verano. El colectivo exige respuestas a Fomento y no concederá ni un minuto más de los que ya se han dado para dar salida al conflicto ante la más que evidente falta de personal y la carga de horas laborales, según publica La Razón.

Los controladores ya habían advertido de que esta situación es insostenible, y más cuando se espera un nuevo verano de récord en el sector turístico. Enaire, matriz de Aena, tendría que movilizar personal a Barcelona para cubrir las bajas, ya que escasea el número de personas, que tienen limitada además su actividad laboral.

De momento, los turnos se extienden hasta los seis días consecutivos de trabajo y dos días de descanso, pese a que por ley tienen que descansar el 25% de la jornada laboral, más cuando de su trabajo dependen vidas.

Enaire, la matriz de Aena, había afirmado que se aportarían los recursos necesarios para descongestionar la situación, pero el plan no estaría listo hasta 2020. De momento, pasará por reforzar la plantilla en Cataluña durante este mismo verano, pero la llegada de estos refuerzos no cubren las necesidades.

La huelga sería el último recurso de los controladores, pero parece ser el único con el que pueden presionar para no vivir un nuevo verano como el de 2010, cuando el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero tomó con el Ejército las instalaciones de los controladores. La sartén por el mango está en sus manos, más cuando los pasajeros y aerolíneas dependen de este trabajo para poder operar. No obstante, los controladores, pese a las molestias que puedan ocasionar a terceros, como lo son los propios pasajeros, ven en plena temporada alta la oportunidad para dar la mayor visibilidad posible a sus reivindicaciones. Para convocar una huelga para las primeras semanas de julio tendrían que notificar ya el preaviso, ya que se exige al menos 10 días de antelación.

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