Cata, fabricante de electrodomésticos, es la última de las pymes conocidas catalanas que ha decidido cambiar su sede de Barcelona a Madrid, pese a que el Gobierno ya ha decidido aplicar el artículo 155 en Cataluña.El fabricante de electrodomésticos Cata ha cambiado su sede social de Torelló (Barcelona) a Madrid, debido a la situación política que vive Cataluña, según han confirmado a Efe fuentes de la empresa, que se suma a la lista de empresas que han tomado esta decisión ante el desafío independentista.
Cata ha decidido trasladar su sede social ante la actual situación política de Cataluña y con el objetivo de reforzar la seguridad jurídica de la compañía, proteger los intereses de los clientes y garantizar su operativa diaria.
150 trabajadores y 70 millones de facturación
La empresa, que tiene unos 150 trabajadores y factura unos 70 millones de euros al año, fabrica todo tipo de electrodomésticos, aunque su especialidad son las campanas de extracción.
Cata, fundada en 1947, tiene fábricas en Torelló, Sao Paulo (Brasil) y en Xiao Lan (China) y vende sus productos en más de 180 países.


