Los sindicatos de estibadores suspenden las cinco primeras jornadas de huelga de las ocho convocadas en los puertos españoles, tras un principio de acuerdo con la patronal Anesco, con la que se volverán a reunir el próximo jueves 1 de junio.
Por lo tanto, se suspende la huelga prevista para los próximos días 24, 26, 29 y 31 de mayo, así como la del 2 de junio, después de que ambas partes se comprometieran a continuar la negociación sobre la base de garantizar la subrogación de la totalidad actual del personal de las sociedades anónimas de gestión de trabajadores portuarios (sagep).
Esta decisión se adopta tras la decisión de la Asociación Nacional de Empresas Estibadoras y Consignatarias de Buques (Anesco) de votar este martes en una asamblea si deja de tener representatividad para representar a sus asociadas ante los sindicatos, lo que podría afectar al proceso de negociación colectiva tras la liberalización del sector.
El director gerente de la patronal ha señalado que el único punto del orden del día de la asamblea de mañana es la eliminación de los estatutos de Anesco del punto que le otorga representatividad para la negociación colectiva. Si las empresas asociadas votasen a favor de su eliminación de los estatutos, Anesco pasaría a ser una organización empresarial y económica, ha explicado García.
El director gerente de Anesco ha dicho que, si esto ocurriese, en estos momentos no se sabe qué pasaría con la negociación colectiva en curso con los sindicatos de estibadores.
Preguntado por esta cuestión el líder de la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar (Coordinadora), Antolín Goya, antes del inicio de la reunión con la patronal, ha dicho que «eso no tiene ningún tipo de fundamento, ya que cualquier sector tiene una patronal que le representa y, al mismo tiempo, tiene capacidad de negociación». «No veo un sector tan importante y estratégico como el nuestro sin una patronal representativa», ha añadido Goya.
El coordinador general de la Cetm ha indicado en el momento en que fue preguntado que esperaba que fuera «un bulo», y «que se retomen las negociaciones, como siempre se ha hecho, y podamos tirar esto para adelante», aunque, posteriormente, Anesco confirmaba dicho extremo.
