Los hoteles abren la guerra contra las estafas de los turistas británicos

Empresas 23/05/2017

Los turistas británicos se apoyan en las «claim farms» para viajar gratis. Estas redes estafan 50 millones a los hoteleros mediante falsas denuncias de intoxicaciones alimentarias. Los hoteles se ven obligados a devolver el importe y no ven un solo euro.

Pero esta argucia está en vías de desaparecer si finalmente los hoteleros se unen para tomar medidas contundentes contra la red delictiva que existe detrás de los touroperadores británicos. La Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (Cehat) ha trasladado a los operadores turísticos británicos que los hoteleros no pagarán las reclamaciones falsas por presuntas intoxicaciones alimentarias.

Representantes de la Cehat y de las principales zonas turísticas afectadas -Baleares, Canarias, Costa del Sol y Benidorm/Costa Blanca- se han reunido en Madrid con responsables de la asociación británica de agencias de viajes (ABTA, por sus siglas en inglés).

Según la Cehat, a pesar de las «tibias medidas» adoptadas en Reino Unido -como campañas de información a los consumidores, sistemas voluntarios de resolución de conflictos y un «tímido inicio» de reforma legal del sistema de protección al consumidor-, las reclamaciones «siguen llegando en goteo incesante».

Las previsiones que manejan los turoperadores y hoteleros auguran una campaña de verano «todavía más complicada». Los hoteleros españoles consideran que existe una «red delictiva» que «se esconde» tras un «entramado de empresas y abogados» para intentar estafar cerca de 50 millones de euros al año. La Cehat calcula que más del 90% de las reclamaciones que recibe de los turoperadores «son fraudulentas y suponen una estafa para los establecimientos hoteleros afectados«.

En su opinión, si fueran ciertas, ya se habría decretado una alerta sanitaria mundial. Por todo ello, la industria hotelera española prepara «una batería de medidas» para defender sus intereses. Se perseguirá a todos los defraudadores ante la justicia cuando se recojan pruebas suficientes y se vigilarán estrechamente las nuevas cláusulas contractuales sobre la responsabilidad económica de los hoteles que puedan alterar la buena fe. Los hoteleros españoles han exigido a los turoperadores un protocolo de actuación para la gestión de las reclamaciones que limite la responsabilidad del hotel sólo cuando cuenten con el respaldo de un dictamen médico.

El modus operandi de estos ‘rufianes británicos’ consiste en disfrutar de una estancia hotelera por la cara, sin pagar absolutamente nada, y dejar al hotel con una importante indemnización al touroperador. El principal responsable es una “claim farm”, un tipo de empresa especializada en las reclamaciones con un marketing muy agresivo para fomentar la queja “aprovechándose de las debilidades del sistema británico de reclamación”.

Estos buitres se dedican a pasear por zonas comunitarias del hotel, como la piscina o el restaurante, ataviados con ropa de turista. Se acercan a inquilinos británicos y les aconsejan reclamar por una supuesta indisposición para obtener a cambio todo el dinero dejado en las vacaciones. Los principales beneficiarios son estos buitres que se dedican a convencer a los turistas británicos, y es que una reclamación de 600 libras se convierte en un gasto de 6.000 libras para el hotel debido al pago de las minutas y costes legales asociados a la reclamación.

Los inquilinos reciben sus 600 libras, mientras que la “claim farm” se lleva el 90% restante. Un negocio redondo, más cuando se amparan en una ley injusta y maliciosa, que da la razón al consumidor sin tener prueba alguna.

Si el británico dice que tiene indisposición por haber comido y bebido en el hotel, la justicia británica lo admite sin más miramiento y condena al hotel en costas, por lo que la minuta del abogado pasa a pagarla el hotelero.  Un sistema “malicioso” y que solo existe en Reino Unido, ha apuntado la asociación.

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