El golpe de Estado en Cataluña entra en una semana decisiva. La aplicación del 155 será el próximo viernes, una vez que el Senado apruebe las medidas en las correspondientes comisiones. Desde el corazón financiero de Londres ya se preparan para «lo peor».
Las alertas sobre un incremento de la tensión en Cataluña se han sucedido en las últimas semanas, pero ahora ya se da la alarma a los inversores ante una posible reacción negativa de los independentistas a la aplicación del 155.
El diario Financial Times, uno de los más prestigiosos de Europa, considera probable la «desobediencia civil generalizada» en Cataluña, pese a que muchos catalanes no son independentistas. No obstante, considera que el enfrentamiento constitucional y político en Cataluña entra en su fase más clave. «Los peligros no se limitan sólo a estos territorios», ha asegurado, ya que el efecto contagio podría propagarse a otras regiones, como ya ha pasado en Italia con los referéndums de Lombardia y Véneto, que tienen un peso del 20% del PIB.
El riesgo en Cataluña, según FT, es la desobediencia masiva, aunque habría que ver cuántos funcionarios y empleados públicos no acatan esta imposición y por cuánto tiempo se mantendrían firmes en esta postura.
«Por una parte está la imposición del Gobierno de España si las medidas se implementan con una mano demasiado dura. Esto podría manchar la reputación de la UE considerada como un club de demócratas«, afirma el diario británico, pese a que toda la UE, incluida Theresa May, ha abogado por aplicar la Constitución. Asimismo, en caso de una declaración unilateral de independencia, las divisiones políticas y sociales se pondrían aún más en relieve.
Varios bancos de inversión ya han apuntado la posibilidad de que se recrudezca el conflicto social, político y económico. «Si continúa la escalada, la actividad económica en Cataluña se va a estancar; en este escenario, el crecimiento en el conjunto de España podría caer por debajo del 2,5% el próximo año, frente a nuestra previsión del 2,75%». Así se mostró Barclays la pasada semana, al tiempo que considera que: «La respuesta por los defensores más radicales de la independencia, con la posibilidad de provocar manifestaciones, enfrentamientos con la policía y una mayor escalada». Pero «el peor escenario económico es que un nuevo Gobierno español abra la puerta a la independencia de Cataluña, pero esto es altamente improbable ya que tanto España como la UE no apoyan la secesión».
«Para los bancos, el camino hacia una posible solución negociada en Cataluña sería una oportunidad de compra, pero no estamos ahí todavía. La cotización de las entidades solo ha bajado de media un 4% desde el referéndum (ilegal), por lo que la relación entre el riesgo y la potencial recompensa no es muy atractiva», indica Jefferies.
«La situación va a ir a peor en Cataluña antes que mejorar. Hay un claro juego de provocación-reacción y parece que los radicales han tomado la batuta en Cataluña», ha asegurado Nicholas Spiro, de Lauressa Advisory, a Expansión. «Las líneas maestras de una posible solución son conocidas, pero nadie parece querer ceder terreno. La cuestión en los próximos días será comprobar si el Gobierno de Mariano Rajoy es capaz de aplicar el artículo 155 en Cataluña», asegura.
