Francia impondrá, a partir del 20 de noviembre, la obligación a los motoristas y a los que vayan de paquete en moto a que lleven guantes homologados como medida de protección de las manos y los brazos en caso de accidente.
Los guantes tendrán que tener la certificación CE (Comunidad Europea) y su ausencia estará castigada con una multa de 68 euros y la retirada de un punto del carné de conducir para el piloto, explicó en un comunicado el organismo de seguridad vial, dependiente del Ministerio del Interior.
La multa quedará reducida, si se paga antes de que pasen quince días, en 45 euros, que es el precio de un par de esos guantes.
El objetivo es «en caso de caída, limitar la gravedad de las heridas en las manos y en los antebrazos, causadas con demasiada frecuencia a la insuficiencia o a la ausencia de protección corporal».
La seguridad vial hizo notar que alrededor del 20 % de las víctimas de accidentes de motos sufren heridas en las manos o en las muñecas, y que una caída a 50 kilómetros por hora equivale a una caída a una altura de diez metros.
Se refirió a un estudio, según el cual con unos buenos guantes, las heridas en las manos quedan atenuadas o se evitan en el 95 % de los casos en un accidente de motocicleta y en el 87 % de los casos en el de ciclomotor.
También recordó que aunque las motos representan únicamente el 2 % del tráfico en Francia, en 2015 supusieron el 43 % de los heridos graves en accidentes de circulación, es decir, más de 12.000 personas.
