Ryanair se enfrenta al peor verano de su historia en un año marcado por las huelgas en las aerolíneas. En total se han cancelado desde enero 5.000 vuelos en el sector por los paros de pilotos y tripulantes de cabina.
La mayor aerolínea de Europa se enfrenta a una huelga a finales de julio y principios de agosto, en plena operación salida y llegada para miles de viajeros. La huelga no solo será secundada en España, sino también en otros países europeos, después de la presión conjunta de los tripulantes contra la aerolínea.
De momento hay una preaviso de huelga de uno a tres días, entre el 31 de julio y el 2 de agosto, y afectaría a unos 115.000 pasajeros diarios solo en España, es decir, unos 640 vuelos diarios estarían en riesgo durante este parón en pleno apogeo estival. No obstante, la aerolínea irlandesa podría paralizar la huelga si reconoce a los sindicatos oficialmente, una medida al la que no ha accedido aún.
Se estima que unos 1.800 tripulantes de cabina se acogerán a su derecho a huelga, junto a los de Bélgica y Portugal, aunque también se espera que se sumen los pilotos de Holanda y Alemania. Las exigencias de los pilotos pasan por un reconocimiento explícito y oficial a los sindicatos en las mismas condiciones que en los respectivos países, y no con la ley irlandesa, por la que se quiere dirigir Ryanair.
En Reino Unido, los pilotos de Ryanair llegaron a un acuerdo y se permitieron los mismos derechos que se rigen en ese país, una medida que niega Ryanair al resto de pilotos.
Ryanair y los sindicatos se impusieron la fecha del 30 de junio para tratar de alcanzar un acuerdo, pero la aerolínea se ha negado de forma tajante. De esta forma, la convocatoria de la huelga se produciría la próxima semana y por tanto podría verse sin servicios en Europa de cara a finales de julio y principios de agosto. Según los tripulantes, Ryanair mantiene unas condiciones ilegales a los pilotos, como no reconocer la acción sindical.


