Las aseguradoras ofrecen en la mayoría de las pólizas de automóviles o motos el recurso de multas gratuito como un servicio de valor añadido. Sin embargo, ese servicio gratuito sirve para establecer el nivel de riesgo del asegurado.Los recursos de multas, además, apenas, suponen un gasto para la compañía de seguros porque se basan en modelos estandarizados y sólo se ofrecen en los tramos donde la Justica es gratuita. A partir, de ahí, si el cliente quier seguir adelante con su demanda contra multa que la considera injusta, tendrá que gastarse el dinero de su bolsillo que en algunos casos puede superar el importe de la propia multa, según manifiestan a intereconomia.com fuentes del sector.
Según esas mismas fuentes, ninguna seguradora va a subir la prima de ninguno de sus clientes por una multa de aparcamiento, especialmente sí esta es del servicio regulado de los ayuntamientos.
Pero sí lo hará, si la multa es por exceso de velocidad, un perfil de riesgo que irá en aumento depediendo del exceso de la velocidad y de la vía, según las mismas fuentes, porque a mayor velocidad aumentan las posibilidades de causar un accidente y que este tenga mayores consecuencias repercutiendo en los costes económicos del mismo. Es decir, si en una autovía limitada a 120 multan a un conductor a 135 kilómetros, su impacto en el perfil de riesgo, es mínimo. Su perfil de riesgo irá en aumento si esa multa se produce a partir de los 150 kilómetros por hora, punto, en el que al superar un límite de 120, se empieza a perder puntos. Y sobre todo, el riesgo para el conductor se dispara cuando el exceso de velocidad alcanza el nivel de delito penal.
Exceso de velocidad
El exceso de velocidad también influye especialmente en las vías urbanas. En sitios limitados a 30 kilómetos por hora, ir a 60 supone doblar la velocidad permitida. Aquí las aseguradoras si aplican más perfil de riesgo al conductor, especialmente, por el riesgo de atropello que supone y los costes para la compañía de seguros de un accidente de estas características.
Por eso, saltarse un semáforo en rojo y ser ‘pillado’ por una cámara está también muy mal visto en el expediente de un asegurado que decide recurrir con su compaía de seguros esa multa.
Pero donde más se dispara el perfil de riesgo es en todas las multas relacionadas con los controles de alcoholemia y drogas. De hecho, los conductores que conducen bajo los efectos del alcohol y las drogas son los que producen los daños humanos y materiales más graves y, aunque en principio las aseguradoras no se hacen cargo de los daños, muchas tienen que pagar las indemnizaciones por los daños causados para luego reclamárselo a su cliente.
