Durante el año 2015 cada español dedicó a la compra de seguros una media de 1.223 euros, una cifra casi 110 euros superior a la de hace una década, según se desprende del informe “El mercado español de seguros”, elaborado por el Servicio de Estudios de Mapfre, presentado este miércoles en Madrid por Manuel Aguilera, Director General de del servicio de Estudios de Mapfre.
Este informe analiza las perspectivas de la industria aseguradora para 2016, que son optimistas, debido fundamentalmente a la incidencia favorable de la recuperación de la economía española en este mercado. El volumen de primas creció en 2015 – por primera vez desde 2011 – hasta alcanzar 56.905 millones de euros, lo que representa un incremento del 2,2% respecto a 2014. Por ramos, el seguro de Vida creció un 1,8%, hasta los 25.567 millones de euros, mientras que No Vida lo hizo un 2,4%, alcanzando los 31.338 millones de euros.
Aguilera ha recalcado que el comportamiento del sector asegurador mantiene una estrecha relación con el comportamiento de la economía española.
Asimismo, se ha hecho hincapié en la necesidad por parte del sector asegurador español en que las familias de nuestro país “vean los seguros como un objetivo de ahorro a medio largo plazo; y no sólo planes de jubilación, depóstos bancarios o fondos de inversión”. En este sentido, Aguilera ha pedido no “desmeritar la capacidad de inversión del sector asegurador, que permite destinar el ahorro a objetivos; el objetivo de ahorro se cumple pase lo que le pase al ahorrador, desde una invalidez hasta el propio fallecimiento”. “El mecanismo de ahorro bancario es imperfecto”, ha recalcado y ha añadido que “tiene mucho que ver con el objetivo de ahorro del consumidor, que sólo se fija en los productos bancarios, el reto es que se fije en el sector seguros”.
La industria aseguradora representa el 5,3 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), una cifra que revela la importante contribución del sector a la economía española, como también lo demuestra el volumen de sus inversiones (227.427 millones de euros) y su apuesta por las emisiones españolas, lo que refuerza el compromiso del seguro con la financiación del país. Por otra parte, también muestra que prosigue la tendencia observada en los últimos años hacia la reducción del número de entidades aseguradoras (240 entidades inscritas -15 menos que el año anterior-).
En el ramo de Vida, se espera que el mantenimiento de la recuperación económica aumente la capacidad de ahorro de las familias, favoreciendo la contratación de productos de protección, inversión y jubilación. Estas perspectivas favorables también afectarán positivamente a los seguros No Vida, que consolidarán su crecimiento gracias a la mejoría de la actividad empresarial e industrial.
El incremento en las ventas de coches, además, permite augurar una tendencia de crecimiento del seguro de automóvil a lo largo de 2016. En este comportamiento ha influido la recuperación de la economía española, que se ha traducido en un mayor número de nuevas matriculaciones, mayores coberturas contratadas, y en un mayor uso de los vehículos, lo que a su vez, también está repercutiendo en un incremento de la siniestralidad. En el caso del ramo de multirriesgos, se observa una aceleración del crecimiento respecto al mismo periodo del año anterior, datos que indican que, pese a la intensa competencia, la recuperación económica incide muy favorablemente en el crecimiento de este segmento.
En la presentación se ha recalcado que es la primera vez que los dos tipos de seguros aportan cifras positivas al sector desde 2008.
Navarra, con 1.487 euros por persona, es la comunidad en la que más dinero se dedicó a la compra de seguros, seguida por Madrid, con 1.458 euros, y Cataluña, con 1.347 euros. A continuación, se situaron Aragón (1.267 euros por persona), Baleares (1.198 euros), País Vasco (1.094 euros), La Rioja (1.092 euros) Castilla y León (1.015 euros), Cantabria (864 euros) y Galicia (838 euros).
Flavia Rodríguez Ponga, Directora General de Seguros de Mapfre ha asegurado que “la transición de Solvencia I a Solvencia II ha sido un reto concluido por parte del sector con verdadero éxito».


