La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, considera que el líder del PP, Pablo Casado, y toda la oposición «se equivocan» si no escuchan el «clamor» de la sociedad y de los empresarios catalanes a favor de los indultos, tal y como pidió ayer el Cercle d’Economia.
En declaraciones a los medios antes de participar en unas jornadas turísticas entre España y la República de Corea, Maroto ha asegurado que ayer más de 400 empresarios catalanes trasladaron a los políticos que tenían que trabajar por la «estabilidad política y por la reactivación económica».
«Creo que la oposición se equivoca confrontando algo con lo que el Gobierno está comprometido en dejar atrás: un mal pasado y construir un futuro con Cataluña», ha dicho Maroto para recordar que «Cataluña es parte de España».
Según Maroto, ayer en la cena del Cercle d’Economia, Casado pudo comprobar el «clamor» de la sociedad catalana para dejar «atrás la confrontación» y a favor de la convivencia, para trabajar juntos en construir un futuro que, tras la pandemia, «ha generado una fractura social y económica, además de la territorial como consecuencia de la situación política en Cataluña».
El vicepresidente del Cercle d’Economia y expresidente de Caixabank, Jordi Gual, ha reivindicado que los indultos no deben verse «como concesiones vergonzosas o inadmisibles ante una contraparte que es insaciable y que nunca quedará satisfecha»
Los empresarios catalanes, que no la sociedad catalana a no ser que sea la proindependentista, defiende los indultos para intentar que el procés no termine con sus negocios, muy dañados por esta deriva secesionista con la inacción del Gobierno de Sánchez.
Así, el vicepresidente del Cercle d’Economia, Jordi Gual, defendió este jueves ante el líder del PP, Pablo Casado, que los posibles indultos a los dirigentes independentistas condenados por el «procés» no deben ser vistos como «concesiones inaceptables ni vergonzosas», sino como el inicio del diálogo.
El expresidente de Caixabank se expresó en estos términos en el arranque de la segunda jornada de la XXXVI Reunión del Cercle d’Economia, foro empresarial que se celebra esta semana en Barcelona.
Antes de dar la palabra a Casado, protagonista de la primera conferencia del día, Gual sostuvo que los eventuales indultos a los encausados por el referéndum ilegal del 1-O «es probable que no resuelvan el problema» de las relaciones entre Cataluña y el resto del Estado, pero «son un inicio del diálogo».
«Son parte de los gestos recíprocos que mencionaba ayer el presidente Faus (en alusión al presidente del Cercle, Javier Faus), que disminuyen el clima de confrontación, que moderan la tensión y acercan, ni que sea mínimamente, unas posiciones que hasta ahora han estado muy, muy alejadas», ha expuesto.
La alternativa, ha advertido, es la «cronificación del conflicto», que es «muy negativa para Cataluña y para España».
«No es una alternativa aceptable -continuó Gual ante Casado-, a pesar de que pueda ser electoralmente rentable a corto plazo para algunos partidos políticos con posiciones más intransigentes».
Por todos estos motivos, Gual ha reivindicado que los indultos no deben verse «como concesiones vergonzosas o inadmisibles ante una contraparte que es insaciable y que nunca quedará satisfecha». De hecho, ninguno de los condenados que puede beneficiarse de los indultos ha pedido perdón por sus actos, condición indispensable para que le sea concedido por el gobierno ese acto de gracia.
Más allá de esta cuestión, el vicepresidente del Cercle d’Economia también ha aprovechado la presencia de Casado para reclamar a las fuerzas políticas que trabajen para alcanzar grandes pactos que permitan transformar la economía y las instituciones españolas para avanzar en la convergencia europea.
«En el mundo de la empresa catalana lo ven desde un punto de vista y en otros puntos de España se ve desde otros», afirma Antonio Garamendi, presidente de la CEOE
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha defendido este jueves que el Gobierno conceda los indultos a los líderes independentistas en prisión si ello contribuye a que la situación política se «normalice», puesto que se trata de una herramienta amparada por el «Estado de Derecho».
Así lo ha sostenido en una entrevista a La2 y Radio 4, en la que ha pedido «tranquilidad, confianza y estabilidad» para que la economía funcione y ha opinado que el «diálogo» es «bueno».
«Si esto (la concesión de los indultos) acaba en que las cosas se normalicen, bienvenido sea», ha señalado Garamendi.
El presidente de la CEOE ha recordado de esta forma que, pese a las «muchas opiniones» a favor y en contra, los indultos son «una facultad del Gobierno» amparada por el «Estado de Derecho» el cual, ha recalcado, «funciona» correctamente en España.
Por eso, ha continuado, aunque «en el mundo de la empresa catalana lo ven desde un punto de vista y en otros puntos de España se ve desde otros», ha abogado por «mantener un equilibrio» y que el Ejecutivo de Pedro Sánchez conceda esta medida de gracia a los dirigentes del ‘procés’ si ello contribuye a recuperar la normalidad política.
Garamendi se ha expresado en estos términos después de participar ayer en la cena inaugural de la XXXVI Reunión del Cercle d’Economia, a la que acudió también el rey Felipe VI, y en el marco de la cual su presidente, Javier Faus, expresó su apoyo a los indultos para iniciar una etapa de «concordia con España».
«La clave de la normalidad es la estabilidad y la estabilidad política posiblemente es la más importante para que luego el mundo real, el del día a día, funcione de forma adecuada», ha remarcado.
Garamendi también ha valorado de forma positiva el encuentro entre el presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, y el rey, a quien evitó recibir si bien luego mantuvo una conversación con él.
«La foto es buena. Todo lo que sea un acercamiento, la palabra diálogo, es bueno. En cambio, las posiciones maximalistas, más radicales, no son buenas ni deben de estar», ha señalado antes de agregar que «todo lo que sea ir caminando, especialmente juntos, será bueno».
El dirigente empresarial también ha lamentado el impacto que ha tenido el ‘procés’ sobre la economía catalana y ha recordado «con tristeza» que si esta comunidad representaba antes de octubre de 2017 el 21 % del PIB español, ahora supone sólo el 19 %.
«Estas son las consecuencias. Esa convulsión no fue buena para Cataluña, no es el medio ni el método y por tanto espero que no se repita», ha zanjado.
Asimismo, se ha mostrado «optimista» con la recuperación económica tras la pandemia y ha confiado en el ritmo de vacunación para salir de la crisis cuanto antes.
«Estamos en la última milla del efecto de las vacunas, que son la clave para que la economía se recupere (…). Va a ser el salto definitivo para que esto funcione», ha indicado.


