La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, ha dicho este martes que, pese a que la Xunta de Galicia, tiene competencias exclusivas en política industrial, su presidente, Alberto Núñez Feijoó, «no ha hecho absolutamente nada» para evitar que Alcoa reduzca empleo y capacidad de producción en su región. No dice nada de la competencia del Gobierno central en el precio de la electricidad, el auténtico motivo por el que Alcoa tiene que reducir su producción al no ser competitiva en los mercados internacionales.
Maroto, en respuesta a una pregunta del grupo popular en el Senado, ha explicado que la decisión de Alcoa de reducir empleos y capacidad productiva en su planta de San Cibrao (Lugo) se debe a motivos estructurales que vienen de años anteriores a que ella fuera ministra. Ya los podía haber arreglado porque lleva dos años al frente de Industria con una historia un tanto dramática: caída continuada durante dos años en la venta de automóviles, cierre de Nissan, de Cemex, venta de Alcoa a Alu Ibérica y de esta al Grupo Riesgo, con todos sus trabajadores en el aire, el turismo cerrado que no por vacaciones, sino por obligación… etc.
Ha recordado que Alcoa ha recibido más de 37 millones de euros en ayudas públicas en los últimos dos años gracias al esfuerzo de todos los contribuyentes y ha acusado al PP y a la Xunta de Galicia de venir «buscando culpables en lugar de soluciones» para los problemas de Alcoa durante esos dos años que ella leva de ministra. Siendo la máxima responsable ha sido incapaz de buscar una solución y ahora echa balones, o despeja como puede, y culpa, como no, al PP. Deben pasar aún 30 años para que el PSOE deje de culpar de todos los males al PP.
Maroto pese a que ha tenido dos años para cambiarlo todo, también ha dicho que el PP y el Gobierno gallego son conscientes de la situación que ha creado la caída de la demanda y de los precios del aluminio, así como el marco regulatorio existente, que aprobó el PP cuando estaba en el Gobierno y que ha impedido a la empresa tener precios estables en la electricidad.
Maroto ha señalado que al PP, que se cargó el Ministerio de Industria, «la política industrial no le interesa nada» y ha añadido que a Galicia le iría mejor si la Xunta ejerciera las competencias exclusivas que tiene en esta materia.
«Abandonar la política industrial tiene sus consecuencias», le ha dicho Maroto a los senadores del grupo popular, a los que ha señalado que lo que hay que hacer en estos momentos es un «frente común». El que ha abandonado en España la política en industrial en aras de su cruzada ecológica, tal y como ordena George Soros desde el Foro de Davos, es el PSOE, al que se suma su socio Unidas Podemos y toda la extrema izquierda.
La ministra, que ha afirmado que «en estos momentos se necesita más que nunca unidad de acción y lealtad institucional», ha invitado a la Xunta de Galicia a sumar esfuerzos para trabajar conjuntamente, pues los trabajadores de Alcoa «nos lo están reclamando», y ha dicho que va a exigir a la multinacional que reconsidere su decisión de reducir la plantilla y la producción en la planta de San Cibrao.
Si exiges, sin dar nada a cambio, al final te dan zanahorias.


