Marc Márquez (Repsol Honda RC 213 V) ha dado un paso de gigante para alzarse con su tercer título mundial de MotoGP al ganar en el Gran Premio de Motorland Aragón que se disputó en el circuito de Alcañiz. A ello contribuyó la dura batalla que libraron Jorge Lorenzo (Yamaha YZR M 1) con su compañero de equipo, el italiano Valentino Rossi.
Márquez dominó prácticamente todos los entrenamientos y en carrera salió dispuesto a sentenciar cuanto antes, aunque en su afán por la victoria cometió un error que salvó con un codo providencial apoyado en el suelo.
El piloto de Repsol Honda esperó el momento adecuado, con los críticos neumáticos Michelin (críticos porque no avisan cuando se les acaba la adherencia y directamente el piloto se va al suelo), que calentó apropiadamente para, a partir de ese momento, iniciar su remontada camino de la primera posición y de la victoria, un triunfo que en las dos anteriores ediciones de Motorland Aragón, se le había negado.
Esta vez no hubo errores graves y cuando Márquez se puso líder de la carrera ya nadie pudo evitar una victoria que deja el camino abierto hacia el título mundial de 2016, que incluso podría conseguir matemáticamente en la siguiente prueba de Japón, aunque las combinaciones en Motegi se antojan harto complicadas y el de Repsol Honda no quiere ni oír hablar de ello.
En cualquier caso a Marc Márquez le vino a ayudar en Alcañiz la lucha descarnada entre Jorge Lorenzo y Valentino Rossi, pues hubo una fase de la carrera en la que uno, el italiano, se creció, mientras el español, iba con problemas , pero las cosas fueron cambiando para reaccionar al final.
Y lo que pudieron ser apenas cinco puntos perdidos se acabaron convirtiendo en nueve gracias al adelantamiento de Lorenzo a Rossi, con la consiguiente satisfacción de Márquez.
Es bastante difícil que Márquez sea campeón en Japón, pero lo que parece que va a ser una lucha sin cuartel es el subcampeonato entre Rossi y Lorenzo.
