Un incremento del 33% de gas natural en el mix de producción permitiría un ahorro energético de hasta 223 millones de euros al año, 340 euros por cada hogar, en el sector residencial de España.
Esto permitiría alcanzar los objetivos de la Unión Europea tras el Acuerdo de París «a un menor coste».
Así lo ha explicado Carlos Solé, autor del estudio «El rol del gas en la descarbonización de la economía», durante la presentación de este documento impulsado por la Asociación Española del Gas (Sedigas) y la consultora KPMG.
El documento define como hogar medio aquél con un consumo de 13 MWh/anual correspondiente a casas unifamiliares y edificios de hasta 20 viviendas.
Solé ha precisado que las previsiones para España de aquí a 2030 apuntan a que la participación del gas natural en energía primaria podría alcanzar una cuota del 27%, 7 puntos porcentuales más que la cifra de 2014.
340 euros menos por hogar en la factura eléctrica
Teniendo en cuenta las características y el desarrollo de las infraestructuras del sistema gasista español, sus cálculos estiman que esta cuota podría ser incluso superior y alcanzar ese 33 %. Esto permitiría alcanzar «beneficios adicionales» incluyendo menores costes del sistema y el consiguiente ahorro económico en energía. Además sin comprometer los objetivos europeos de reducción de gases de efecto invernadero en un 40 % respecto a 1990.
El experto recordó que el uso de gas natural aporta «ventajas medioambientales como la mejora de la calidad del aire o una mayor penetración de las energías renovables» además de ser «una garantía en la seguridad del suministro».
En el caso de su aplicación al sector transporte, uno de los principales causantes de las emisiones contaminantes, el empleo de esta fuente de energía «aporta una solución económicamente eficiente y tecnológicamente probada». Esto lo demuestra el hecho de que «cada incremento de 3 puntos porcentuales de participación de gas natural supone una disminución del 1 % de emisiones».
El gas, una energía limpia y barata
En la presentación del informe, el presidente de Sedigas, Antoni Peris, ha destacado el papel «fundamental» de este tipo de energía ya que es «limpia y eficiente, garantiza la rentabilidad económica y pone en valor las infraestructuras que ya hay». Además de ser un «apoyo esencial» a la hora de fomentar la introducción de las renovables.
Durante la mesa redonda organizada a continuación para debatir sobre el sector, moderada por la secretaria general de Sedigas, Marta Margarit, se ha especificado el papel actual de España en la seguridad energética europea y los aportes de futuro.
Así, el director del programa de Energía y Cambio Climático del Real Instituto Elcano, Gonzalo Escribano, ha señalado que España «tiene que proponer soluciones para Europa en materia de suministro de seguridad energética.
La directora general de la Oficina de Cambio Climático, Valvanera Ulargui, ha recordado que «hemos conseguido desacoplar las emisiones de gases de efecto invernadero del crecimiento económico». Ha añdido que el Acuerdo de París ha puesto un marco institucional «que nos legitima a todos de la misma forma».


