La agencia de calificación Moody’s ha modificado la perspectiva de la nota en Banco Popular. Mantiene la nota en «grado de inversión» Baa3, pero ahora la perspectiva es «positiva». El cambio se produce tres meses después de la compra de la entidad por parte de Banco Santander.
La agencia de calificación Moody’s valora positivamente la inyección de liquidez y la vuelta a la normalidad del extinto Banco Popular tras ser resuelto por la Junta Única de Resolución, que dio orden de liquidar la entidad y venderla por el precio simbólico de un euro a Banco Santander.
El banco comprador amplió capital e inició una estrategia para recuperar depósitos, obteniendo como resultado el reingreso de 10.000 millones de euros que habían salido desde enero a junio debido a la crisis de confianza que registraba por el cambio de presidente, y los anuncios poco concretos de Emilio Saracho, ex máximo mandatario de Popular hasta el día de su caída.
No es la primera vez que Moody’s cambia la perspectiva desde el pasado mes de junio. Antes la agencia apuntaba una nota de «B2», bono basura con perspectiva negativa. Esa caída se debía a la «evolución de la entidad en el mercado», que sufría en Bolsa un desplome tras otro, con descensos de dos dígitos en las últimas sesiones. Entonces se rumoreaba en el mercado la compra por Banco Santander junto con una ampliación de capital de 7.000 millones de euros.
Moody’s subió un día después de la compra realizada por el Santander la nota de Banco Popular en ocho escalones, pasando de B2 a Ba1. Ahora la nota es de Baa3, en grado de inversión y se aleja del «grado de especulación» ya que se abre la puerta una nueva subida de la nota.
La calificadora de riesgos aseguró que con el paraguas del Santander la deuda de Banco Popular estará «ampliamente compensada» con la ampliación de capital de 7.000 millones de euros, de los que se ha inyectado gran parte de la misma.
