La agencia Moody’s ha rebajado, por segunda vez en un mes, la nota de Telepizza, en esta ocasión tres escalones por considerar que el riesgo de que tenga que reestructurar su deuda «ha aumentado de forma significativa».
Moody’s ha colocado a la cadena española de pizzerías en «Caa3» -en la categoría de «bono basura» e indicada para inversiones «extremadamente especulativas»-, además de cambiar su pronóstico de «estable» a «negativo».
Los analistas de la agencia han justificado este movimiento por el «creciente riesgo de incumplimiento» de la empresa después de anunciar en los últimos días que su liquidez está bajo presión y que necesita entre 95 y 115 millones de euros adicionales para reforzar su capital.
El grupo he reconocido en sus cuentas del primer trimestre de 2020 el impacto negativo que ha tenido el coronavirus en sus resultados, lo que en la práctica le imposibilita también para cumplir con los objetivos marcados en su alianza con Pizza Hut, por lo que ya está renegociando este acuerdo.
Desde Moody’s han advertido de que la situación «puede entrañar pérdidas para los titulares de sus bonos» con vencimiento a 2026, y han recordado que Telepizza ya ha pedido asesoramiento externo para evaluar cómo mejora su estructura de capital y logra liquidez.
Además, han señalado que una hipotética reestructuración provocaría, según sus criterios, que la firma incurriese en suspensión de pagos.
En su informe de análisis, la agencia de calificación de riesgos apunta al impacto «especialmente severo» de la covid-19 para Telepizza en el mercado latinoamericano, donde el envío a domicilio tiene menos peso en los ingresos que en Europa.
La revisión del contrato con Yum -firma dueña de los derechos de Pizza Hut- se debe a la dificultad para llegar a las metas fijadas en materia de expansión, y de romperse esta alianza sacudiría de lleno la estrategia de la compañía española «más allá de 2020».
