BBVA, IAG, Sabadell, Popular y Arcerlor son algunas de las cotizadas españolas que sufren tras el rejón de Moody’s a Turquía, cuya nota se sitúa ahora en el «bono basura». La Bolsa de Estambul pierde un 4%, la mayor caída desde el intento de golpe de Estado producido este verano.
El UX 100 se hunde, con 96 empresas a la baja, mientras el euro se sitúa en las 3,3540 liras turcas y el dólar a 2,9850 liras, una caída del 1% y un 1,5%, respectivamente.
La agencia de calificación Moody’s rebajó la nota de la deuda de Turquía a largo plazo en un escalón, de Ba3 a Ba1, nivel en el que las inversiones se consideran especulativas. El Gobierno turco ha cargado contra la compañía. El primer ministro, Binali Yildirim, la tildó el de «carente de neutralidad». «Turquía no se puede adaptar a los informes de tres o cinco agencias», ha asegurado, y prometió que varios grandes proyectos de infraestructuras en marcha mantendrán un crecimiento estable.
El ministro de Finanzas turco, Naci Agbal, destacó el domingo que el crecimiento sostenido de la economía turca ha sido de 2,7% en los últimos tres años y aseguró que «la decisión de Moody’s carece de racionalidad».
Asimismo, la bajada de la nota también pasa factura a empresas españolas con intereses en Turquía. Según el ICEX, hay cerca de 100 compañías con activos en Turquía, siendo el BBVA el que mayor exposición tiene al país al ostentar casi el 40% del Garanti, la segunda mayor entidad financiera en activos. El resto del sector se contagia de la caída del BBVA.
Arcelor es otra de las compañías del IBEX 35 con exposición a Turquía, junto a Acciona, Barceló, BASF, Gamesa, Gas Natural, Iberdrola, IAG o Mapfre, entre otras.


