REE se ha interesado por Hispasat, un satélite estratégico de España y ahora en manos de Abertis. No obstante, el ministro de Energía, Álvaro Nadal, trata de impedir que un deterioro en las cuentas por la operación incida después en la factura eléctrica.
El ministro de Energía, Turismo y Agenda Digital, Álvaro Nadal, mantiene conversaciones con Red Eléctrica de España (REE) para establecer unas reglas internas en caso de que finalmente se compre Hispasat. Las medidas tratan de separar el negocio de Hispasat con la parte regulada del sistema eléctrico, para evitar que nunca pudiera verse afectada en caso de un deterioro del satélite.
Nadal, durante un desayuno informativo organizado por El Economista, ha recordado que REE ostenta el monopolio de la red eléctrica española y además el gestor de ésta. «La actividad satelital tiene que ir por su carril y no afectar en absoluto a lo que es un negocio regulado, que tiene que ser estable, está afectado por unas normas y va directamente al recibo de la luz», ha afirmado.
El plan pasa por «elaborar una muralla china financiera, una serie de reglas internas del propio grupo, avaladas por normativa pública, que evite que cualquier incidencia que pueda haber en Hispasat pueda contagiar financieramente a un grupo que tiene que ser por definición muy estable, muy sólido y si me permiten, soso» porque «no es para grandes aventuras«.
Ha insistido en que REE es la empresa que invierte en las redes de alta tensión y de transporte de España, «y tiene que haber una total diferenciación entre lo que pasa en un lado del grupo y lo que pasa en el otro«. Por eso, «estamos trabajando desde el verano en un documento que ellos aplicarán internamente y que nosotros lo tendremos como norma pública que permita que no haya ningún tipo de afectación del negocio del satélite al negocio regulado», ha añadido el ministro, quien ha afirmado que las opas sobre Abertis, accionista de control del operador de satélite español Hispasat, son «otro problema».
Álvaro Nadal ha recordado que «el satélite tiene elementos de seguridad interna porque por ahí van muchas comunicaciones, es la posición satelital de España, ocupa dominio público e intervienen cuestiones de defensa», lo que hace que «el Gobierno tenga mucho que decir en quién es el accionista de esta empresa«.
Defiende el papel del Estado y la autorización para la opa sobre Abertis: y si la opa la hubiera lanzado el Gobierno norcoreano
«Imagínense que la opa la hubiese lanzado el Gobierno norcoreano», ha señalado Nadal, que ha indicado que en cualquier caso lo lógico es resolver previamente el problema de la autorización gubernamental antes de que se resuelva la opa y no al contrario, que con posterioridad a la misma el Ejecutivo diga que no acepte que se controle Hispasat a través de Abertis. Cabe señalar que Atlantia, la italiana que pujó por Abertis a un precio de 16,5 euros por acción, no ve necesario pedir la autorización del Ejecutivo, mientras que ACS sí ha realizado este paso tras ofrecer 18,78 euros por acción.
Ha añadido que esa es la discusión que hay con la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y ha afirmado que no es posible abstraerse de la situación estratégica que tiene una empresa como Hispasat y que es el Gobierno quien tiene «la última palabra sobre quien puede o no controlar el satélite«.
REE, en la que el Estado español tiene un 20% del capital a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y el resto cotiza en bolsa, ya tiene presencia en el negocio de las telecomunicaciones tras adquirir la antigua red de fibra óptica de Adif.
El operador del sistema eléctrico español confirmó a través de la CNMV su interés en hacerse con Hispasat, en la que Abertis, sobre la que tienen lanzadas opas el grupo italiano Atlantia y el español ACS, a través de su filial Hochtief, tiene más de un 57% del capital.
