La segunda mitad del mes de septiembre, que coincide con la vuelta al trabajo y con el inicio del año escolar, es el punto más álgido dónde el interés y la oferta de para alquilar una vivienda aumenta. Por ello idealista.com ha elaborado una lista con una serie de consejos para que tanto inquilinos como propietarios estén completamente informados:
- ¿Qué debes tener en cuenta antes de firmar?
Cuando se pone una vivienda en el mercado de arrendamiento o se busca un piso en alquiler, se debe tener en cuenta antes de firmar los términos a pactar para fijar la renta mensual y su incremento anual. Además de cuánto tiempo va a durar el contrato y quién se hace cargo de las obras en la casa en función de su relevancia.
2. Lo que puedes negociar en un contrato de alquiler
Cuando se firma el contrato de alquiler, los inquilinos suelen pensar que no pueden modificarse, pero no es así. Aunque hay algunos extremos no negociables por mandato legal, existen varias cuestiones que se pueden modificar, como la duración del contrato, la actualización de la renta o el pago de impuestos.
3. ¿Qué paga el casero y qué el inquilino?
Una vez que se ha formalizado el contrato de arrendamiento y, salvo que en el contrato de alquiler se diga lo contrario, los gastos de la casa deben repartirse. El casero deberá pagar los costes del IBI o de la comunidad de vecinos. Por otro lado, el inquilino abona paga todo lo que puede medirse con contadores individuales.
4. ¿Cómo se puede poner fin al contrato?
Tras la puesta en vigor de la nueva reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos 2013-2016 (LAU), se pueden producir varios motivos por los que se dé por finalizado el arrendamiento. El inquilino puede poner fin al contrato antes de que se cumplan los tres años de prórroga siempre que se hayan cumplido seis meses desde la firma y si avisa con 30 días de antelación. El propietario puede solicitar la casa como residencia habitual en caso de necesitarla para él o para un familiar de primer grado, siempre que haya pasado un año desde la firma.
5. ¿Para qué sirve la fianza de alquiler de una vivienda?
La LAU obliga a establecer una fianza como garantía del cumplimiento de las obligaciones establecidas en el contrato por parte del inquilino. El propietario está obligado a depositarla en el organismo oficial correspondiente hasta la finalización del contrato y devolverla. Si existiera alguna incidencia a la hora de revisar la vivienda, el arrendador podrá descontar la cuantía de los desperfectos o daños ocasionados.
