Repsol ha presentado un beneficio neto ajustado de 630 millones de euros en el primer trimestre del año, un 10,1% más que en el mismo periodo de 2016. El negocio de downstream baja a 500 millones de euros, mientras que las inversiones se hunden un 23%.
El negocio downstream -refinamiento del petróleo crudo y procesamiento y purificación del gas natural- cae a 500 millones de euros frente a los 556 millones registrados entre enero y marzo del pasado año. Es la principal partida de los resultados de Repsol. El descenso en esta partida se debe principalmente a la caída en «los márgenes del envasado regulado de GLP, por la fórmula de fijación de precios, y a la venta del negocio de GLP canalizado», según ha comunicado Repsol a la CNMV. Además, añade que también es por un «menor resultado en el negocio de la Química a pesar de unos márgenes que se mantienen sólidos». «Estos efectos fueron compensados parcialmente por los mejores resultados en los negocios de Marketing, Trading y Gas & Power», según afirma.
En refino, un mayor indicador de refino compensado por la menor actividad debido a las paradas de mantenimiento programadas en La Coruña y Bilbao dando lugar a una menor tasa de utilización de las unidades de conversión generando un efecto negativo en el resultado de las operaciones de 25 millones.
En química, las menores ventas, aunque todavía altas, han impactado negativamente el resultado de las operaciones en 33 M€. Aun así, el resultado operativo de la unidad de negocio de Química se ha mantenido sólido y en línea con el del cuarto trimestre de 2016. En los negocios comerciales, Marketing, Lubricantes y GLP, el resultado de las operaciones ha sido inferior en 45 millones en el primer trimestre de 2017.
En Trading y Gas & Power, el resultado operativo fue 41 M€ superior al del primer trimestre de 2016. Los mayores resultados en Gas & Power se debieron principalmente a la mejora de este negocio en Norteamérica, soportado por el aumento de los volúmenes vendidos y a la reducción de costes.
Por su parte, el negocio upstream -exploración y producción de petróleo- sube desde los 17 millones en el primer trimestre del año pasado a los 224 en los tres primeros meses de este 2017.
En cuanto a las magnitudes económicas, las inversiones netas caen un 23%, mientras que la deuda se reduce a 8.345 millones, un 30% menos que hace un año, pero asciende un 2,4% respecto a la deuda registrada al final del año pasado.
En cuanto a la operativa, la producción de gas cae un 5,3%, hasta las 2.442 sfc/d; mientras que la de líquidos sube un ligero 1,4%, hasta los 258.000 barriles diarios. El precio de realización del crudo se ha disparado un 63,2%, hasta los 49,4 dólares por barril,mientras que el del gas sube un 30,2%, hasta los 3,1 dólares por cada mil sfc.
Excluyendo la aportación de Libia respecto al mismo trimestre del pasado año, el negocio upstream se debe a los mayores precios de realización de crudo y gas, netos del efecto de regalías, han tenido un efecto positivo en el resultado operativo de 482 millones; la menor producción ha supuesto un menor resultado operativo de 122 millones; los mayores gastos exploratorios, excluyendo el efecto tipo de cambio, han tenido un impacto negativo en el resultado operativo de 36 millones, debido principalmente a una mayor amortización de sondeos secos; las amortizaciones han estado en línea principalmente debido a los menores volúmenes en Indonesia y Norteamérica, una menor tasa y producción en Colombia y una menor tasa en Noruega, compensados por mayores amortizaciones en Reino Unido, Brasil y Malasia.
Los impuestos sobre beneficios han impactado negativamente el resultado neto en 158 millones debido principalmente a la mejora de los resultados en el trimestre.
Los resultados de sociedades participadas y minoritarios, la variación del tipo de cambio y otros costes explican las diferencias restantes.
