El negocio internacional de Repsol, una bomba de relojería

Empresas 14/10/2016

Repsol se enfrenta a una bomba de relojería. Algunos países en los que opera están gobernados por dictadores o regímenes cuasidictatoriales disfrazados de democracia, o bien inmersos en un grave conflicto social.

A pesar de ello, la petrolera presidida por los independentistas Antoni Brufau y Josu Jon Imaz no hace ningún tipo de asco a la hora de hacer negocios con países como Angola, con 22 millones de ciudadanos en pobreza extrema, o firmando acuerdos con la Venezuela de Nicolás Maduro, donde la pobreza es tal que el abastecimiento en supermercados o farmacias ha hecho que los venezolanos hayan tenido que cruzar la frontera con Colombia para comprar alimentos y medicinas.

Canadá.- La petrolera también se ha metido en un jardín con la compra de la canadiense Talismán, el principal problema que presenta en su negocio internacional. A principios de año, Repsol llegó a valer menos de lo que pagó por Talismán, comprada en mayo de 2015 por 10.400 millones de euros. Por esta compra, la petrolera española ha tenido que acometer el despido de casi 1.000 trabajadores, directivos incluidos, desinversiones, como la venta del 10% en Gas Natural, y recortó el dividendo un 20%. Una compra que la petrolera vendió como un hito y se ha convertido en un quebradero de cabeza para sus finanzas.

Brasil.- Repsol participa en ocho bloques en un país sumido en el escándalo de la corrupción. Esta lacra, muy presente en Latinoamérica, ha acabado con la presidenta Dilma Rousseff depuesta en un caso de maquillaje de cuentas públicas, más cuando el país pasa por una crisis económica y recesión. La caída del PIB en los dos últimos años es del 3%, con una tasa de paro del 11% y una inflación disparada al 7%. El escándalo de Petrobras, además, aún se mantiene vivo. Esta semana se ha conocido el impago de 4.700 millones a empresas vinculadas con la petrolera brasileña y ha sido condenado a prisión un ex senador. Repsol está presente en Brasil con cuatro bloques de exploración y otros cuatro en producción sobre los que tienen derechos mineros.

Bolivia.- El país gobernado por Evo Morales ha dado carta blanca a Repsol para operar. Su relación con Repsol es «excelente», afirma el Gobierno de un país que ocupa el puesto 125 del mundo. El principal problema de invertir en Bolivia es el cambio de parecer del Ejecutivo populista, hoy son socios, pero mañana puede tomar el control de la compañía sin ningún tipo de problema.

Ante Antoni Brufau, Morales expropió la filial de REE sin llegar a pagar una compensación. El presidente de Repsol estuvo en el acto del hachazo a una compañía española. «Somos responsables con las empresas. Si lo que corresponde es devolver, hay que devolver. Si una empresa ha hecho inversión, reconocemos la inversión y siempre vamos a reconocer la inversión«, aseguró Morales. En Bolivia Repsol tiene 7 bloques en exploración y 25 en explotación.

El PIB per cápita en Bolivia es de solo 2.793 euros, una cifra que muestra el bajo nivel de vida pese a los recursos naturales. La corrupción en el país es otra de sus señas de identidad. La calificación crediticia de Bolivia está a un solo escalón del bono basura.

Ecuador.- El Gobierno de Rafael Correa, otro populista más cercano ideológicamente a Pablo Iglesias llegó a amenazar con no pagar la deuda externa. En noviembre de 2011, el presidente de Ecuador aseguró que «buscará no pagar la deuda ilegítima, la deuda corrupta y la deuda ilegal», una amenaza en toda regla a cualquier inversor, grande o pequeño.

«Su peso debe ser trasladado por partes iguales a los responsables de adquirirla con malas artes, chantaje y traición. Cada cual tendrá que asumir su responsabilidad y pagar con sus bienes lo que corresponda», aseguró. Por este tipo de amenazas, el país tiene un alto riesgo crediticio, por debajo del bono basura para algunas agencias de calificación. Desde aquellas palabras, Ecuador pasó tres años sin optar a los mercados financieros. Volvió en 2014, pero con deuda emitida en dólares ante una moneda propia que no valía nada ni quiere ningún inversor internacional.

Asimismo, Ecuador se ha visto golpeado por el desplome del precio del petróleo. Las exportaciones de petróleo en los primeros seis meses de 2016 facturaron un total de 2.180 millones de dólares, a un precio de 30,71 dólares por barril, un 66% menos que los casi 99 dólares registrados en 2012.

Repsol tiene en Ecuador a través de operaciones de exploración y producción. Repsol afirma que defiende el desarrollo de las comunidades indígenas, y con los habitantes de las áreas cercanas a sus centros operativos. Recientemente, Repsol ha vendido su negocio de GLP en Ecuador. A través de Abastible, el grupo Angelini se realizó la compra de Duragas, filial de Repsol, por 33 millones de dólares más otros 3,7 millones de dólares de deuda.

Venezuela.- Invertir en Venezuela es lo más peligroso que puede realizar una compañía en estos momentos. El régimen cuasidictatorial de Nicolás Maduro ha puesto en alerta a todos los inversores internacionales debido al gran riesgo de impago por parte de un Gobierno cuya solvencia está más que entredicho. Todas las agencias de calificación advierten a los bonistas de que tienen una alta probabilidad de perder toda su inversión, mientras que socialmente Maduro y los suyos ahogan y asfixian a un pueblo que languidece.

La crisis humanitaria en Venezuela es un drama para miles de ciudadanos, obligados a cruzar a Colombia para poder comer y conseguir medicinas. Maduro, como ya hiciera el fallecido Hugo Chávez, tampoco le ha temblado el pulso a la hora de expropiar o amenazar con la expropiación a empresas españolas.

La corrupción y la violación de derechos humanos no ha impedido a Repsol hacer negocios con el régimen bolivariano al contar con derechos mineros sobre 8 bloques en producción. Venezuela ocupa el puesto 186 de 189 en el ránking para hacer negocios debido a los altos impuestos y a las trabas burocráticas a la hora de emprender.

Pese a ser un país exportador de petróleo, Venezuela registra una inflación del 180%, una situación solo comparable con Zimbaue. Asimismo, los venezolanos solo tienen disponibles 2.100 dólares al año, pese a la gran cantidad de recursos naturales.

Angola.- El mayor productor de África con una de las poblaciones más pobres. La corrupción es pasaporte en el país gobernado por el matrimonio Dos Santos, situándose en el puesto 163 de 167 en el ránking de corrupción. Pese a ser el mayor productor de África, duplicando a Kenia, su inflación alcanza el 38%, mientras que el desarrollo de su población es muy pobre pese a la riqueza que genera el crudo.

Según Forbes, Eduardo Dos Santos es el peor dictador de África, solo superado por Teodoro Obiang. Sus negocios se extienden en todos los sectores posibles, y más en los estratégicos, se llega a decir incluso que el padre usa a su hija como testaferra, al tiempo que ésta se introduce en las grandes empresas que quieren hacer negocios en el país, como le ocurrió a la cervecera portuguesa Unicer.

En el caso de Unicer pretendió en 2008 montar una cervecera en el tercer país más consumidor de toda África. La operación contaba con todos los permisos y bendiciones, pero no con el capricho de la hija de Dos Santos, quien pidió a su padre una fábrica de cerveza propia en Angola. Ocho años después, Unicer aún no tiene la apertura de la planta, mientras que la hija del dictador tiene la suya propia y a pleno rendimiento.

Angola es conocido económicamente por su extrema pobreza, pese a las riquezas de petróleo y diamantes. De hecho, recientemente se ha encontrado un gran diamante en una de las carreteras. El diamante fue descubierto por error y se pasó por alto debido a su gran kilate, por lo que se va a revisar todas las infraestructuras construidas por si hubiera más.

Libia.- Tras la caída de Gadafi el país se dividió en numerosas partes. La guerra civil se desató desde 2011 y aún no hay visos de que termine. El petróleo en Libia es muy codiciado por milicias y señores de la guerra. El enfrentamiento ha paralizado las exportaciones de crudo, mientras que la OPEP recibió con buenos ojos este enfrentamiento, ya que sin crudo libio, más aumentaría el precio. La producción del país está en mínimos históricos en este momento, y se ha tratado de acordar una tregua para evitar un nuevo derramamiento de sangre. Repsol lleva medio siglo en Libia, y tiene derechos sobre dos bloques en exploración y otros dos en producción.

Argelia.- Otro país donde la seguridad jurídica se ha puesto en entredicho tras las exigencias del Gobierno sobre las empresas energéticas. Este mismo año, Repsol decidió llevar a los tribunales de arbitraje a estatal Sonatrach por la aplicación de manera retroactiva de un impuesto a los beneficios extraordinarios aprobado el año 2006. En total pide una compensación de 360 millones, a repartir a partes iguales con Total.

El Gobierno argelino aprobó este impuesto para cobrar entre un 5% y un 50% cuando el precio del crudo superara los 30 dólares por barril, por lo que estaría cobrándolo ahora. Por este mismo impuesto, Gas Natural tuvo que abonar 1.897 millones de dólares y el 5% del capital para zanjar la disputa con la gasista española.

Pese a ser una zona rica en recursos naturales, la realidad es que la pobreza se extiende por Argelia, un país que Repsol ve como «una de las zonas más importantes».

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