Mario Arnaldo, presidente de Automovilistas Europeos, se ha referido a la polémica que surgió tras el dieselgate, y que consistía en trucar el software del coche para falsear el número de emisiones.
Arnaldo ha empezado diciendo que «todos recordarán el asunto del dieselgate en Estados Unidos, pero también llegó a la Unión Europea y quebró la confianza en el combustible líder que era el propio diésel. Lo que ha ocurrido es que a raíz de eso se pierde la confianza porque la prueba para informar de cuánto consume un automóvil se realizaba como una prueba de laboratorio, así que cuando se iba a homologar se detectaba que habían metido un software tramposo».
«Con esta prueba se quiere recuperar esa confianza de los consumidores»
«Se decidió en 2017 realizar una prueba como la de Estados Unidos y Japón. Con esta prueba se quiere recuperar esa confianza de los consumidores, dará datos superiores a los del anterior caso. El impuesto de matriculación podrá elevarse».
Añade que «se va a impedir que se pueda matricular ningún coche nuevo que se haya realizado con la nueva prueba. Los de la anterior prueba no se van a poder comercializar. Los fabricantes están dando grandes descuentos para que el 1 de septiembre los puedan vender como kilómetro 0».


