La OCU denuncia el mal uso de las ecoetiquetas: ¿cuáles son las más fiables?

Empresas 27/03/2018

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha denunciado la proliferación «exagerada» e injustificada de las ecoetiquetas y pide que se penalice el mal uso del etiquetado con sellos ecológicos o sociales.

Las ecoetiquetas o sellos de sostenibilidad se crearon como garantía para distinguir los productos que se elaboran con criterios medioambientales y sociales, según ha explicado la organización. No obstante, a su juicio se ha extendido su uso como  «manifestaciones publicitarias sin fundamento», lo que lleva a los consumidores a «una confusión generalizada sobre su verdadero significado».

La organización de consumidores solicita que desaparezcan aquellas ecoetiquetas que no aporten un valor significativo y demostrado y que se apropien de lo «eco» o de los socialmente responsable como «mero argumento de venta«. En este sentido, ha indicado que las más fiables son Ecolabel, Comercio justo, Ecolabel, ECO CERT, Oeko-Tex Standard 100, FSC y MSV.

La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha analizado el uso de etiquetas sostenibles en productos que se comercializan en España y la percepción que los consumidores tienen de ellas. Las ecoetiquetas o sellos de sostenibilidad fueron creados con la idea de facilitar al consumidor la tarea de distinguir los productos que se elaboran siguiendo unos estándares medioambientales más estrictos y en algunos casos, como el sello de comercio justo, también en el ámbito social y económico.

Sin embargo, en opinión de OCU, en los últimos años las ecoetiquetas han proliferado de una forma tan exagerada, que ha llevado a los consumidores a una confusión generalizada sobre su verdadero significado. Según el análisis, actualmente pueden encontrarse en el mercado sellos basados en diferentes estándares (con diferentes modelos de certificación y de relevancia variable) junto a declaraciones de sostenibilidad con escaso fundamento e incluso manifestaciones publicitarias sin ninguna base.

La Organización de Consumidores cree que una ecoetiqueta es una buena herramienta para el consumidor que quiere incorporar criterios ecológicos o sociales en su compra, siempre que la misma consiga transmitir una garantía y sea sencilla de reconocer.

Además, OCU cree que para que esta herramienta sea realmente eficaz, deben desaparecer del mercado todas aquellas ecoetiquetas que no aporten un valor significativo y demostrado, de manera que solo permanezcan las que estén elaboradas con estándares creíbles, certificaciones independientes y sistemas rigurosos.

Del mismo modo, OCU demanda que se vele por que las empresas no lancen mensajes infundados haciéndose pasar por más sostenibles de lo que son en la realidad y que se penalice a aquellas empresas que hagan declaraciones sin fundamento o exageradas, apropiándose de lo “eco” o “socialmente responsable” como mero argumento de venta y da la bienvenida a iniciativas internacionales como las Directrices de Naciones Unidas sobre información sostenible de los productos, dirigidas a las empresas y organizaciones. Estas directrices se han desarrollado dentro del Programa “Un Planeta” de Naciones Unidas sobre el Objetivo de Desarrollo sostenible (ODS 12) “Consumo y Producción sostenible”, programa en el que OCU participa como asesor.

¿Cuáles son las ecoetiquetas más fiables?

Para OCU, una ecoetiqueta es buena cuando transmite una garantía al consumidor y se comprende fácilmente. Así, la Organización enumera, sin ánimo de exhaustividad, algunas de estas ecoetiquetas de las que el consumidor se puede fiar:

1. Comercio Justo: Según OCU, se trata de una etiqueta completa porque certifica que el producto cumple con los estándares internacionales de comercio justo, que tiene en cuenta aspectos medioambientales, sociales y económicos.

2. Ecolabel de la Unión Europea: La Ecolabel designa productos con un impacto ambiental menor que otros de su misma categoría.

3. Cosméticos y detergentes naturales y ecológicos: El sello Ecocert es los los más reconocidos a nivel europeo y garantiza buenas condiciones de trabajo para los agricultores, así como la utilización segura de productos químicos, gestión de desechos o uso responsable del agua.

4. Textiles de confianza sin sustancias nocivas: El sello internacional Stardard 100 de Oeko-Tex indica que un producto textil está libre de ciertas sustancias nocivas, como pesticidas o metales pesados.

5. Papel y madera sostenibles: La etiqueta FSC garantiza que la madera o el papel que la exhiben procede de bosques que se han gestionado de manera sostenible.

6. Pesca sostenible certificada: Este sello garantiza que el pescado y marisco que llevan la etiqueta MSC vienen de una pesquería sostenible. Esto es, que las empresas mantienen un nivel saludable de especies, cuidan la integridad del ecosistema marino y desarrollan sistemas de gestión con criterios biológicos, ambientales sociales y tecnológicos.

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