El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ha hecho una llamada a la «responsabilidad» y a que se alcancen acuerdos similares a los «Pactos de la Moncloa» o al «Pacto de Toledo», ya que estamos ante «una oportunidad histórica» y este «es el momento de hacer algo parecido».
Pallete ha hecho este llamamiento este lunes en un contexto de «revolución tecnológica», impulsada por el coronavirus, en el que por primera vez a España le «encuentra en situación de liderazgo».
Esto sumado, además, a los fondos provenientes de Europa para la transición digital, supone que «lo tenemos todo», ha afirmado en una «conversación» con la directora del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), María Blasco, dentro del simposio ‘Wake up, Spain!’, organizado por El Español.
«Aprovechemos la pandemia y la digitalización para dejar a nuestros hijos algo tan bueno como nos dejaron nuestros padres», ha añadido el presidente de Telefónica, que ha afirmado que «los últimos cuarenta años han sido los mejores de la historia de España».
En este contexto, ha añadido que muchas veces se habla «con nostalgia de los Pactos de la Moncloa o de Toledo y este es el momento para hacer algo parecido».
Para Pallete, España está ante una oportunidad histórica, en esta revolución tecnológica, dado el despliegue de fibra en el territorio, que es mayor que la suma del de Reino Unido, Italia, Alemania, Francia y Portugal: «Si no lo digo reviento», añade en alusión a las reiteradas ocasiones que ha informado sobre este dato.
«Es como si la revolución industrial le hubiera pillado a España con el 80 % del territorio con ferrocarril y con una maquina de vapor en cada empresa».
Datos, capital y trabajo
El presidente de Telefónica se ha referido por otra parte a un nuevo factor de producción que ha surgido en esta revolución tecnológica, que son los datos, que son como «nuestra dignidad»: «Nadie los puede expropiar sin una contrapartida clara».
Los otros dos factores de producción existentes son el capital y el trabajo: Si en el mundo del capital, el rendimiento lo marca el riesgo que se está dispuesto a asumir; y en el del trabajo, el talento; en el de los datos, lo marca la privacidad, ha afirmado.
Ha advertido de que existe «una parte de la riqueza española que está siendo expropiada sin contrapartida», en alusión a los datos individuales de las personas, para los que el sistema impositivo no está preparado.
Se están cediendo los datos a cambio de productos que parece que son gratuitos, pero que no lo son: «Si hay algo gratuito es porque el producto eres tú», ha recordado.
A su juicio, además en esta revolución tecnológica se necesita un nuevo contrato social, que tiene que ser redactado en colaboración con sociólogos, médico, filósofos, abogados, economistas, todos ellos digitales.
