La F-1, emitida en canales de pago de Movistar y Vodafone, corre el riesgo de salir de Movistar, pese a ser uno de los principales ganchos para ganar clientes. La temporada expira el próximo deja en el aire la F1 en España a cuatro meses de la nueva temporada.
Telefónica, que quitó este evento deportivo a Mediaset en 2014, y desde marzo negocia con Liberty Media para renovar los derechos deportivos en España. Este fin de semana se ha cerrado el campeonato mundial y no se retomará hasta marzo. Los clientes de Movistar desconocen así si podrán ver a través de la firma de televisión de pago de Telefónica.
La emisión de la F-1 de momento ya no tiene dueño, ya que la temporada se ha cerrado y está en vilo la próxima, que comenzará en marzo en Australia. No obstante, aún queda tiempo para cerrar el acuerdo, cuyas negociaciones se están realizando desde marzo. A principios de este año, Liberty Media pagaba 3.900 millones para hacerse con los derechos televisivos, patrocinios y comercialización de la F1, arrebatando este imperio a Bernie Ecclestone tras 40 años al frente.
Liberty se hacía así con una compañía altamente endeudada y pocos creen que pueda sacarle beneficios, más cuando la audiencia es cada vez menor. Su fórmula se basa ahora en la comercialización de los derechos, que suponen el 35% del total de este negocio. Desde 2015, la F-1 no se emite en abierto en España, pero cada vez las operadoras han incrementado los precios debido a la falta de clientes.
En marzo de este año, el director del canal Movistar F1, Julio Morales, afirmó que la intención de Movistar es renovarlos. «Movistar+ está interesado en renovar, me consta que ya habido algunos contactos. Por eso prefiero esperar y ver que nos depara el futuro. Lo que está claro es que el deporte en España y a nivel mundial está tendiendo a irse a las cadenas de pago. En EEUU el 80% de los deportes que se emiten están en cadenas de pago», indicó. No obstante, el modelo de las televisiones de pago en España se está desviando a las nuevas plataformas como HBO, Netflix y Amazon, que también podrían entrar en este negocio, pese a que la televisión tradicional continúa reinando en los salones.
Con Netflix, el dueño de la F-1 ha iniciado conversaciones, pero sin aclarar si es para emitir documentales propios sobre este mundo del motor, o bien negociar los derechos. De darse esta última opción, Movistar+ tendría así menos gancho de cara a captar clientes. Sean Bratchets, director comercial de la Fórmula y de Liberty Media, así lo expuso tras el Gran Premio de Las Américas. Si las carreras se vieran por Netflix sería visto como una operación de negocio, más cuando están cambiando los hábitos de consumo en España y en el resto del mundo, donde el vídeo online es el principal eje del negocio en Internet.


