Una sentencia desestima íntegramente la demanda interpuesta por el grupo mediático Warner Bross Internacional (antes la productora EyeWorks Internacional) contra la empresa Franquicias de Peluquerías Spejo´s en relación a la grabación del ‘Jefe Infiltrado’, programa que se emite en La Sexta, y que confirma un fallo anterior de los Juzgados madrileños de primera instancia.
Eyeworks, responsable también de la puesta en marcha de otros formatos como ‘¿Quién quiere casarse con mi madre?’ o ‘Pesadilla en la cocina’, demandó a la empresa de peluquería por suspender la grabación del programa,
‘El jefe Infiltrado’, con tres temporadas emitidas en La Sexta TV, y perteneciente al género de la llamada telerrealidad consiste en introducir de incógnito al director de un empresa haciéndole pasar por empleado. El objetivo que el directivo pueda ponerse en la piel del trabajador, conocer los problemas internos y mejorar los problemas y dinámicas laborales.
La franquicia Spejo´s accedió a participar en uno de los episodios de la serie grabada en 2014, llegando a un acuerdo con la productora, según la información que incluye el Auto, y que refleja que ambos acordaban colaborar “en las labores de casting y grabación de la vida cotidiana de la empresa y de sus empleados, comprometiéndose la empresa y la participante también a la promoción del programa. En dicho contrato se pactó entre las partes que “sin perjuicio de las sugerencias que puedan realizar, el participante y la empresa se comprometen a respetar los criterios editoriales de la productora, quien ostentará el control de la grabación y la producción del programa, determinando el plan de grabación, así como las decisiones relativas a la producción, edición, promoción, explotación y difusión”.
Sin embargo, la grabación fue suspendida a las pocas horas de haber dado comienzo, por considerar la dirección de la peluquería que la imagen del centro se vería seriamente perjudicada. El motivo: que “con la grabación se pretendía transmitir la vida real de la franquicia, sino que se teatralizaron o guionizaron las intervenciones de los trabajadores de la demandada, incidiendo solo en puntos negativos para la franquicia, por lo que esta actitud de la productora supuso un incumplimiento del contrato firmado y fundamentó el abandono de la grabación. “
Por este motivo Eyeworks, productora del espacio televisivo, interpuso una demanda contra Spejo´s por incumplimiento de contrato y en la que se reclamaba la cantidad de 53.366,07 € en concepto de daños y perjuicios.
Sostenía la actora y apelante que la grabación no podía ser espontánea, que no se trataba de grabar un día ordinario de trabajo, sino de captar con la cámara un conjunto de situaciones preparadas por la productora en ejercicio de su control editorial. Eran situaciones ficticias, en efecto, alegaban, pero nacidas del estudio previo de la empresa, de la información obtenida de los castings.
Las escenas, no obstante, admitía Eyeworks, en la demanda, se desarrollaron sin guion, sin que estuviera escrito el texto de cuantos intervinientes hubiesen de participar en la grabación. Las situaciones eran ficticias, reconocía, porque los propios equipos de grabación impiden el decurso normal de una jornada de trabajo en la peluquería.
Se abre la puerta a reclamaciones similares
La Audiencia Provincial de Madrid acaba de desestimar estos y otros argumentos, dando por válida la resolución a favor de Spejo´s que ya dictara el Juzgado de 1ª Instancia nº 18 de Madrid.
El fallo es firme, contra el mismo no cabe recurso alguno y sienta jurisprudencia en relación a este tipo de programas de televisión, tal como advierte Juan José García-Andrade desde Visualiza Legal (despacho que asumió la defensa letrada en primera instancia y apelación de la demandada Spejo´s.
El Socio Director de la firma considera la sentencia como novedosa en cuento que preserva “la imagen reputacional de la empresa, que había accedido, además, a colaborar en el programa de manera gratuita.”
Incide el letrado en que las situaciones en las que se pretendía colocar a su cliente no sólo eran falsas, sino premeditadamente negativas e insiste en la pretendida justificación de unos medios poco éticos para lograr el fin último de este tipo de televisión: alcanzar la cuota más alta de audiencia
