España podría cerrar el año sin incrementos en turistas o incluso con menos, seún Turespaña. El último dato del INE apunta a una caída del 2,2% de las pernoctaciones, un porcentaje que sube el 6,2% en el caso de Cataluña debido a la tensión política que vive esa comunidad autónoma por el desafío separatista que ha llevado a países como Estados Unidos y Alemania a advertir a sus ciudadanos de los riesgos si se viaja a esa región española.
Las pernoctaciones en establecimientos hoteleros cayeron un 2,2 % en julio en comparación con el mismo mes de 2017 y se situaron en 42,6 millones de estancias, según los datos que hoy ha difundido el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Tanto las estancias de los turistas españoles como las de los extranjeros disminuyeron, un 1,1 % y un 2,7 %, respectivamente, en este mes central del verano.
Los dos mercados principales, el británico y el alemán, bajaron un 2,5 % y un 11,4 %, respectivamente, en cuanto al número de pernoctaciones hoteleras.
Durante los siete primeros meses, las pernoctaciones se han reducido un 0,7 % respecto al mismo periodo del año anterior.
En julio también descendió la ocupación en los hoteles, con una cobertura del 71,1 % de las plazas ofertadas, lo que supone una caída del 2,4 % en relación con el mismo mes de 2017.
Uno de los mercados que más ha perdido ha sido el catalán. Las pernoctaciones de extranjeros bajaron el 6,2% y eso pese a que los establecimientos ubicados esa región española bajaron un 2% sus precios, frente a una subida media del 3,1% del resto de España. Esta situación que vive el turismo en Cataluña puede ir a peor tras las advertencias de Estados Unidos y Alemania a ciudadanos sobre el clima de tensión política que vive la autonomía española por culpa de la actitud desafiante de los separatistas catalanes.
Por el contrario, Baleares tuvo en este mes el mayor grado de ocupación por plazas, con el 89,5 %; seguido por Canarias (80,7 %) y Comunidad Valenciana (74 %).
El futuro del sector
El comportamiento en los próximos meses de los tres grandes emisores turísticos -Reino Unido, Alemania y Francia-, además de los de Italia, Holanda y EE.UU., puede hacer decantarse la balanza de turistas extranjeros en España en 2018 entre un crecimiento muy moderado, nulo o negativo, según Turespaña.
De su informe prospectivo trimestral del turismo internacional hacia España para el tercer trimestre de 2018 se desprende que la tendencia para los próximos meses es de crecimiento moderado o estancamiento en turistas, aumento moderado en gasto y descenso o estancamiento en pernoctaciones.
La partida de gasto turístico mantiene cifras positivas y «esperanzadoras», poniendo de relieve tanto el éxito de las últimas políticas en materia de turismo, como la búsqueda alternativa de otros tipos de productos como el cultural, el gastronómico, las visitas a ciudades o el turismo de compras.
Aunque, para el tercer trimestre, las previsiones para el flujo turístico a nivel internacional son, en general, positivas para la mayoría de mercados, los síntomas de ralentización observados en la primera mitad de 2018, empiezan ya a consolidarse en algunos de ellos, indicando «un más que presumible cambio de tendencia al menos en lo que a entrada de turistas y pernoctaciones se refiere».
Esta tendencia podrá hacerse más o menos evidente durante el último trimestre de año, dependiendo de la evolución de los mercados que más peso tienen en el agregado internacional -Reino Unido, Alemania y Francia, que suponen en su conjunto más del 50 % de turistas en España- y, en menor medida, de los de Bélgica, Suecia, Portugal, Suiza e Irlanda.
Las previsiones «menos halagüeñas» son las de aquellos emisores que actualmente copan el mayor volumen de turistas como son Reino Unido y Francia, ambos con síntomas de cambio de ciclo desde hace varios trimestres.
A ello se suma «una Alemania que resiste en turistas pero cede en gasto y pernoctaciones», de acuerdo con el estudio.
Para el período entre julio y octubre, la previsión es de un aumento interanual del 2,4 % en el número de turistas en España, siendo el Reino Unido y Suiza los únicos mercados con tasas negativas, del 4,2 % y del 4,9 %, respectivamente.
En cambio, EE.UU. y resto del mundo muestran «notables» repuntes del 9,9 % y del 11 % cada uno, al igual que Portugal, con uno del 10,1 %.
Centroeuropa, por su parte, modera sus crecimientos, mientras Italia y Bélgica muestran avances por encima del 5%.
En cuanto al gasto, se mantienen todavía tasas bastante positivas para la mayoría de mercados, inclusive para los que ya están mostrando un evidente cambio de tendencia en entrada de turistas o pernoctaciones, lo que puede deberse a políticas turísticas como la búsqueda del denominado turista cosmopolita.
Se espera que el gasto crezca un 5,3% entre julio y octubre, siendo Suiza el único mercado con tasa negativa, del 3,1 %, en tanto que EE.UU. sigue siendo el país con más potencial, con un notable repunte del 11 %.
El norte de Europa muestra crecimientos moderados, incluido Alemania, pero el resto de los principales emisores turísticos presenta crecimientos por encima del 5%.
En pernoctaciones hoteleras, donde se prevé un aumento del 1,1% entre julio y octubre, son varios los países en situación de decrecimiento desde hace ya varios periodos como Alemania, que confirma esa senda, con un descenso de 5,1 %.
Respecto a la posible desestacionalización de los principales mercados emisores, de la que dependerá también la evolución del turismo en España en los próximos meses, «existen ligeros indicios de que esto ya podría estar ocurriendo, si bien de manera todavía muy leve».
Por ejemplo, para Francia, se prevén tasas positivas en septiembre y octubre, meses tradicionalmente pobres en entrada de turistas, y que en los últimos años han mostrado caídas, especialmente, tras el ‘boom’ turístico de 2016 y 2017.
En los próximos trimestres se podrá comprobar si, en efecto, estos grandes países incrementan sus viajes a España también en otros periodos del año fuera del estival, y si aumenta su disposición a realizar otros tipos de turismo distintos al de sol y playa.


