El precio del aceite de oliva virgen extra se dispara más de un 6% y aún no ha empezado la campaña de este año. La amarga sequía hunde la producción en un 16% y la caída es aún mayor en determinadas zonas de Jaén y Granada, donde lleva años sin llover de forma consistente.
Los precios en cooperativa a los productores superan los 3,4 euros en Jaén para la variedad virgen extra, y se sitúan en los 3,32 euros para el aceite Lampante. Debido precisamente a la caída en la producción, cocinar o comer con aceite de oliva virgen extra puede llegar a suponer más de 5 euros por litro. El precio de esta cosecha se determinará entre enero y febrero, cuando finalice la campaña.
De nuevo, los comerciantes engrosarán sus beneficios, mientras que la aceituna este año se incrementará de precio por kg, aunque la temporada terminará antes de lo previsto debido a la baja producción, que alcanza su nivel más bajo en los últimos cinco años, según datos de la Consejería de Agricultura y Pesca de Andalucía, recogidos por Intereconomía.com.
En concreto se prevé la producción de 4,3 millones de toneladas de aceituna para molturar y la obtención de unas 884.900 toneladas de aceite. Una caída del 15,8% en comparación con el obtenido el pasado año. Esta cifra es un 7,7% por debajo de la media de las últimas cinco campañas.
Las elevadas temperaturas registradas en primavera, que han quemado la flor del olivo y por tanto el germen de la aceituna fue el primer aviso para esta campaña. Poco ha llovido desde entonces, con pantanos, como el de Iznájar, que está al 24% de su capacidad total. En otoño también ha escaseado la lluvia, aunque los campos de regadío han impedido que la caída de la producción fuera aún mayor. «Habrá que esperar al rendimiento -kilos de aceituna necesarios para extraer un litro de aceite-«, afirman expertos del sector. En campañas anteriores, el rendimiento alcanzaba el 20%, ahora se espera que merme debido a que las olivas no han captado agua, por lo que son más pequeñas y por tanto traen menos aceite.
Jaén continúa siendo el gran referente del sector. Se espera que de la provincia se extraigan 1,65 millones de toneladas de aceituna para almazara, unas 360.000 toneladas de aceite de oliva. La caída sin embargo es del 28,5% respecto al anterior y se sitúa un 16,5% por debajo de la media del último lustro. En Jaén se espera que la cosecha merme con fuerza este año, encareciendo así el litro de aceite. En las tierras de secano, cuyo único riego es el agua de lluvia, se espera una importante caída en la producción.
En Córdoba, con una previsión de 243.700 toneladas de aceite, un descenso del 8,9% respecto a 2016, pero un 1,4% por encima de la media de las últimas cinco campañas. El aumento de olivares de regadío ha compensado la caída de los de secano.
En Sevilla se espera un incremento del 7,7%, con 103.700 toneladas de aceite y en Málaga del 23,2%, con 57.700 toneladas. En Almería se producirá un 12,2% más, hasta las 12.500 toneladas. En Granada, por su parte, se ha visto afectada por la escasez de gua, y se espera una caída del 15,8%.
No obstante, la previsión en provincias con mucho peso de aceituna de mesa dependerá en gran parte de la proporción que finalmente se destine a molino. «Actualmente los olivares de secano presentan síntomas evidentes de estrés hídrico y envero precoz de los frutos. La aceituna de mesa reduce progresivamente su aptitud para este destino y su recolección se está adelantando respecto a otras campañas», afirman en el informe.
