Bajos salarios, una inflación al alza y el desapalancamiento de deudas han sido las causas de que las familias españolas hundan su ahorro a mínimos históricos. Los españoles solo pueden ahorrar 5,7 euros de cada 100, un nivel inferior a los de la burbuja inmobiliaria.
Por primera vez, la concesión de créditos al consumo superan, el 20% del total en España, a los préstamos hipotecarios, según ha advertido Moody’s. Y es que, en caso de tener que hacer frente a una nueva crisis, las familias españolas se verán más expuestas debido a la falta de ahorro. El nivel de endeudamiento ha caído con fuerza desde el inicio de la crisis, hasta situarse en el 60% del PIB, 23 puntos menos que en 2009. Esta bajada del nivel de deuda es «positiva», según la agencia, ya que la mayor parte se habría destinado al pago de hipotecas.
Según el informe de Moody’s, existe preocupación ante la ruptura a la baja del «suelo del ahorro», periodo en el que el colchón del que disponen los españoles en caso de recesión se ha reducido. En este sentido, ha señalado que el préstamo al consumo en España crece al 15%, un ritmo «muy superior», más del doble, al registrado en la Eurozona, cuyo nivel se sitúa en el 8%, y al del crecimiento de la propia economía nacional (3%). A pesar de esta alza, Moody’s descarta que afecte negativamente a las operaciones de titulización.
Los españoles adoptan decisiones de compra paralizadas por la crisis
Según el vicepresidente y analista de Moody’s, Antonio Tena, la banca encuentra «atractivo este negocio«, alimentado por muchos hogares que adoptan decisiones de compra que habían postergado en los años de crisis, ya que «permite unos tipos de interés superiores a los que aplica a los préstamos hipotecarios».
Asimismo, expone que estos créditos sólo representan el 20% de la deuda de los hogares, lo que minimiza cualquier posible efecto negativo sobre las carteras titulizadas, «relativamente fuertes» en préstamos destinados a la adquisición de vehículos y otros bienes duraderos al ser concedidos a clientes con perfil más sólido.
A tenor de los datos manejados por Moody’s, los créditos para financiar el día a día de las familias suponen la primera categoría por morosidad, mientras que destaca a aquellos concedidos para pagar estudios, gastos médicos y para la compra de automóviles por su buen comportamiento.
En un segundo informe, la agencia de calificación valora la nueva directiva comunitaria para los bonos garantizados, la cual si bien los expertos creen que es «positiva» de cara a dar más garantías a los inversores, podría tener efectos negativos de no implementarse a tiempo.
Según Moody’s, la nueva directiva europea «mejorará la calidad crediticia de las cédulas hipotecarias»
Para el analista Miguel López, la directiva, que deberá transponerse al ordenamiento español en 2020, «mejorará la calidad crediticia de las cédulas hipotecarias» ya que obligará a los emisores a mantener un colchón de liquidez, fortalecerá los contratos de derivados e impondrá reglas más estrictas de supervisión por las autoridades.
Sin embargo, también detecta propuestas «menos exigentes» que el actual marco legal español y que de adoptarse podría suponer la reducción de los niveles de sobreprotección exigidos hasta el 5% del 25% actual.
Aunque el principal riesgo es, para López, un posible retraso en la incorporación de la norma europea, lo que podría debilitar la capacidad de los bancos españoles para financiarse a través de las cédulas a partir de 2020, año desde el que se calcula que las entidades tendrán mayores necesidades de refinanciación.


