Royal Bank of Scotland (RBS) pagará 5.500 millones de dólares a la Agencia Federal de Financiación Federal de EEUU para cerrar la investigación sobre la venta de titulizaciones hipotecarias tóxicas antes de la crisis financiera.
Según un comunicado, esta multa servirá para resolver las reclamaciones de titulaciones tóxicas, cuya cuantía total alcanzaba los 32.000 millones de dólares, en Estados Unidos. De esta forma, la fiscalía de EE UU no presentará cargos y cerrará el caso.
Ross McEwan, CEO de RBS, ha considerado que se trata de «un paso importante en la resolución de uno de los asuntos más significativos a los que se enfrenta RBS y es una prueba más de la determinación del liderazgo del banco para solucionar el resto de problemas». Asimismo, ha explicado que el banco ha pagado un alto precio por tratar de cubrir sus ambiciones.
Con este acuerdo, RBS pagará 5.500 millones, 754 millones serán reembolsados a RBS para indeminizar a terceros. El montante neto de la operación bajará a 4.750 millones de dólares, que ya estaría cubierto por las provisiones de la entidad británica. Asimismo, hay un cargo adicional de 196 millones que se registrarán en los resultados del segundo trimestre del año, unas cifras que se darán a conocer el próximo 4 de agosto.
Al cierre del primer trimestre de 2017, RBS tenía una provisión de 8.300 millones de dólares, de los que 4.550 millones correspondían a la FHFA y el resto se relaciona principalmente con una serie de asuntos descritos a continuación.
El banco aún tiene que hacer frente a investigaciones de varias agencias estadounidenses, entre ellas una de carácter criminal y civil por parte del Departamento de Justicia.
El Gobierno británico ya ha advertido de que no venderán la participación estatal hasta que tengan claro el tamaño de las sanciones que podría afrontar RBS en Estados Unidos.
Royal Bank ha reconocido hoy que podría tener que realizar «más provisiones y costes sustanciales (…) en función de los resultados finales».


