La electricidad no es un lujo, pero se paga por este servicio básico un precio de bien de lujo, más cuando las grandes eléctricas, Endesa, Iberdrola y Gas Natural Fenosa, han presentado un beneficio de casi 4.300 millones de enero a septiembre de 2016.
En la popular web Change.org se están recogiendo firmas para enviarlas posteriormente al Ministerio de Industria y al Ministerio de Asuntos Sociales para denunciar que «la electricidad no es un lujo» y pidiendo un «precio justo para luz y gas y no más cortes a quien no puede pagar». El llamamiento tiene ya 280.747 firmas
La denuncia se hace eco de los ingentes beneficios de las grandes compañías eléctricas. «Las compañías suministradoras siguen anunciando sin ninguna vergüenza beneficios millonarios«, afirman los denunciantes, que un tono irónico explican sin vergüenza alguna la situación de su casa.
«Estos días mis niños han estado enfermos. Y me he permitido el «lujo» de ponerles la calefacción por las tardes. Ahora estoy temblando por la factura de la luz que puede llegarnos y no vamos a poder pagar. No se puede vivir así», ha señalado Elisabet Fernández, quien escribe desde Mallorca. La madre muestra así la situación de miles de personas que prefieren antes mantener apagada la calefacción que encenderla para evitar el sablazo de las eléctricas, pese a ser un bien necesario para vivir.
«En España pagamos uno de los precios de la electricidad más caros de toda Europa. Lo sé bien: la familia de mi marido, que vive en Francia, no paga ninguna factura de más de 50 Euros», ha afirmado la madre, mientras que en España el recibo se ha encarecido casi un 90% desde el inicio de la crisis.
La familia vive en una casa unifamiliar de Mallorca y todos los aparatos que disponen son eléctricos. El susto llegó con un factura de 600 euros que no pudieron pagar. «Mi marido y yo estamos en paro y cobramos sólo una prestación de poco más de 400 euros. Por eso intento no poner la calefacción. Pero con tres niños de 4, 3 y 2 años, no puedo seguir dejando que pasen frío», ha detallado.
En este sentido, cree que se pueden «cambiar las cosas», pero para ello pide unidad para decir «ya basta» al Gobierno de Mariano Rajoy. «No hay derecho que el país con más desempleo de la Unión Europea pague uno de los precios de la electricidad más caros«, denuncia la madre. «Que la electricidad no es un lujo. Y aún nos lo quieren subir más», ha continuado.
La petición se centra en prohibir los cortes de luz o gas durante el invierno a las familias que no pueden pagar debido a su escasa renta familiar. Obligar a que los suministros básicos de luz, gas y butano se regulen con un sistema de precio social para todos los hogares con rentas bajas y las familias en riesgo de exclusión social.
«Plantemos cara al Gobierno y a las grandes empresas suministradoras. Firma la petición y ayúdame a conseguir que miles de familias como la mía dejen de temblar de miedo y de frío», concluye.
El miedo de una madre en paro hacia las eléctricas por encender la calefacción
Empresas 17/11/2016
