Repsol ha iniciado la jornada de este lunes con una fuerte caída del 1% tras una negativa recomendación por parte de los expertos de Deutsche Bank, que sitúa su valor en los 12,5 euros, un desplome del 13% respecto a los precios actuales.
La petrolera presidida por Antonio Brufau y Jon Josu Imaz ha perdido, de momento, un 1%, tras el cambio de consejo de «mantener» a «vender». El precio objetivo se sitúa ahora en los 12,5 euros por acción, dos menos de los 14,5 euros con los que cerró el pasado viernes.
La mala recomendación sobre Repsol se produce tras un verano nefasto para las energéticas en EE UU, sobre todo las petroleras, con peores resultados de lo esperado, ampliando así el diferencial negativo con el mercado.
Repsol ha perdido «visibilidad» en su flujo de caja operativo, motivo por el que se ha decidido rebajar la recomendación. Repsol cuenta con las previsiones más bajas de crecimiento de todo el sector en Europa. A su juicio, Repsol tendrá que aumentar las inversiones (capex) y por tanto será un lastre para el flujo de caja de la compañía.
A finales de junio, los expertos de Barclays recortaban en un 7% la previsión para el precio del petróleo Brent en 2017, para situarlo en los 52 dólares por barril frente a los 57 dólares anteriores. También rebajaba la expectativa para el 2018, hasta 57 dólares desde su anterior previsión de 67 dólares. También recortaron su previsión para el sector petrolero, de neutral a negativa, ante un deterioro de los fundamentales de las compañías.
