Repsol obtuvo un beneficio neto de 1.466 millones de euros en los primeros nueve meses del año, un 32,4 % menos que en el mismo periodo del año anterior, por la caída de los precios del crudo y el gas, y la ausencia de las plusvalías que tuvo el año pasado por la venta de su participación en Gas Natural Fenosa. En Venezuela tiene expuestos 357 millones.
Según ha informado este jueves la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), el beneficio neto ajustado, el que mide especificamente el comportamiento de los negocios, se situó en 1.637 millones de euros, un 4,8 % menos.
La ausencia de plusvalías como la venta el año pasado de la participación de Repsol en Gas Natural Fenosa (hoy Naturgy) y la menor valoración que ahora tienen los inventarios de hidrocarburos, debido a la caída de los precios del crudo, han tenido un efecto negativo de más de 600 millones de euros en el resultado de la compañías respecto al año anterior.
El resultado bruto de explotación (ebitda) fue de 5.309 millones de euros, un 9 % menos, mientras que el ebitda ajustado ascendió a 5.386 millones, un 1,3 % menos.
Repsol ha señalado que los resultados vienen marcados por un contexto de caída de los precios de las materias primas respecto a 2018, con un entorno débil para el refino y la actividad de Libia suspendida durante parte del año.
Asimismo, la compañía de hidrocarburos ha visto impactados sus resultados por la ausencia este año de la plusvalía que obtuvo por la venta de su participación en Gas Natural Fenosa el año pasado, que fue de 344 millones de euros, así como por la valoración de los inventarios de hidrocarburos que almacena, que se ha depreciado por los menores precios del crudo de este año y que ha tenido un impacto en las cuentas de 329 millones de euros.
La producción media de los primeros nueve meses del año se situó en 702.000 barriles equivalentes de petróleo al día, un 1,6 % menos que en el mismo periodo del año anterior, debido a las interrupciones temporales de la actividad en Libia, los trabajos de mantenimiento en Trinidad y Tobago, la desinversión en Midcontinent (Estados Unidos) y el vencimiento de la licencia de Jambi Merang (Indonesia).
Por áreas de negocio, el beneficio neto ajustado de la actividad de «upstream» (exploración y producción) fue de 864 millones de euros, un 14,9 % menos que el año anterior, influido por los menores precios del crudo y del gas, y por las paradas de producción en Libia.
En el área de «downstream» (refino y comercialización) el resultado neto ajustado cayó un 1 %, hasta los 1.087 millones de euros, en un entorno internacional adverso para el refino, aunque los negocios de química, «trading» y movilidad tuvieron un comportamiento más positivo.
Durante los nueve primeros meses del año, el área de refino realizó paradas programadas en las refinerías de Bilbao y A Coruña, con una inversión conjunta de 112 millones de euros, y en noviembre Repsol hará en la de Puertollano (Ciudad Real) la última parada programada del año.
En el negocio de electricidad y gas, Repsol cuenta ya con 965.000 clientes y en generación ha incorporado a su cartera de activos tres nuevos proyectos renovables, dos eólicos y uno solar, que una vez desarrollados sumarán una capacidad de aproximadamente 800 megavatios (MW).
Asimismo, Repsol ha inaugurado este año puntos de recarga ultrarápida para vehículos en dos de sus estaciones de servicio.
La deuda neta del grupo ascendía al finalizar septiembre a 3.836 millones de euros, un 66,5 % más que un año antes, aunque si se suma el impacto de la nueva norma contable NIIF 16 -con la que se incluyen los arrendamientos-, se eleva a 7.751 millones de euros.
Exposición en Venezuela
Repsol continúa reduciendo su exposición patrimonial a Venezuela, que al cierre del tercer trimestre de 2019 asciende a 351 millones de euros, un 10,7 % menos que la que tenía cuando acabó el primer semestre y un 23 % menos que a finales de 2018, cuando era de 456 millones de euros.
Repsol explica en el informe de estados financieros intermedios que ha presentado este jueves a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) que ha adoptado las medidas necesarias para continuar su actividad en Venezuela, incluyendo la recepción periódica de crudo en pago de deudas, con pleno respeto a la normativa internacional de sanciones.
Asimismo, señala que está haciendo un seguimiento constante de la evolución de la situación y de los eventuales efectos que pudiera tener sobre sus actividades.
Repsol reconoció en sus cuentas de 2018 provisiones por riesgos o deterioros reversibles de 1.159 millones de euros, principalmente por la evolución del sector petrolero en Venezuela.
En el caso de Libia, la exposición patrimonial aumenta ligeramente respecto a la que tenía en junio y pasa de 326 millones a 328 millones en septiembre.
Según Repsol, la incertidumbre sobre el futuro político de Libia continúa tras los enfrentamientos por el control de Trípoli entre el Ejército Nacional Libio del general Haftar y los efectivos leales al Gobierno de Acuerdo Nacional, respaldado por Naciones Unidas.
La petrolera dice que, aunque el menoscabo en la situación de seguridad sigue afectando a las perspectivas de su industria petrolera, actualmente el país ha recuperado parte de su producción de petróleo y sus exportaciones.
