Repsol vuelve a ocultar en sus cuentas trimestrales las pérdidas registradas en Venezuela. El grupo controlado por Josu Jon Imaz y Antoni Brufau tiene una exposición de 1.100 millones.
El grupo controlado por Josu Jon Imaz y Antoni Brufau ha afirmado que la aplicación del modelo de deterioro por riesgo de crédito basado en la pérdida esperada ha supuesto unas pérdidas de 433 millones, «principalmente por los activos financieros vinculados a Venezuela», pero sin detallar la cuantía.
Según ha presentado Repsol en los documentos oficiales correspondientes al primer trimestre del año ante la Comisión Nacional del Mercado de Valores, Repsol ha dado a conocer los resultados de los segmentos incluyendo tanto los negocios conjuntos como de sociedades gestionadas operativamente, como Petrocarabobo, firma con sede en el país regido por el pseudodictador Nicolás Maduro.
Todos estos resultados se han traspolado a las cuentas de Repsol en función del porcentaje de participación, considerando sus magnitudes operativas y económicas bajo la misma perspectiva y con el mismo nivel de detalle que las de las sociedades consolidadas por integración global. A juicio de Repsol, esta forma de contabilidad mostraría la «naturaleza de sus negocios y la forma en que se analizan sus resultados para la toma de decisiones».
La exposición de Repsol en Venezuela se desploma, pero asumiendo pérdidas
Venezuela, nombrada hasta en 9 ocasiones en toda la cuenta trimestral, es la principal causante del impacto negativo de 433 millones de euros por «la aplicación del modelo de deterioro por riesgo de crédito basado en la pérdida esperada», según ha asegurado la petrolera, que no ha detallado las cifras exactas de estas pérdidas.

La compañía española controlada por el ex líder del PNV tenía una exposición patrimonial a Venezuela de 1.100 millones de euros a cierre de marzo, según las cuentas publicadas, que incluye fundamentalmente la financiación otorgada a las filiales venezolanas. La exposición se ha reducido respecto a marzo del pasado año debido a la «provisión por riesgo de crédito derivada de la aplicación de la NIIF 9», según ha indicado. A cierre de 2017, Repsol tenía una exposición de 2.273 millones, un montante que se reduce ahora a la mitad.
El bolívar registra una devaluación del 1.516% solo en el primer trimestre, según Repsol
Repsol ha indicado que el tipo de cambio en Venezuela ha pasado de los 4.014 a 60.867 bolívares por euro a cierre de marzo, es decir, una devaluación del 1.516%. Pese a la altísima devaluación, Repsol asegura que «no ha tenido impactos negativos en los estados financieros».
«El Grupo aplica el enfoque simplificado para reconocer la pérdida de crédito esperada durante toda la vida de sus cuentas de deudores comerciales, disponiendo de modelos propios de valoración del riesgo de sus clientes y de estimación de la pérdida esperada a partir de la probabilidad de impago, del saldo expuesto y de la severidad estimada, teniendo en cuenta la información disponible de cada cliente (sector de actividad, comportamiento histórico de los pagos, información financiera, previsiones a futuro…)», ha asegurado la compañía.
«Este modelo tiene incorporado como criterio general un umbral de más de 180 días en mora para la consideración de que se ha incurrido en una evidencia objetiva de deterioro. «Estos criterios son aplicados en ausencia de otras evidencias objetivas de incumplimiento, como puedan ser las situaciones concursales, etc».
Subida del petróleo del 24% en un año y por encima de los 70 dólares por barril
Hasta mediados de marzo el precio del Brent se mantuvo muy estable en el rango de los 64‐66 $/bl, y a partir de entonces comenzó un rally al alza que lo llevó a superar los 70 $/bl. El repunte respondió inicialmente a la creciente tensión entre Arabia Saudí e Irán. Sin embargo, el precio se mantuvo por encima de los 69$/bl el resto del mes, tanto por declaraciones desde Arabia Saudí en las que asomaba la idea de extender los acuerdos de recortes de producción hasta 2019, como por las evidencias de un mayor declino de la producción de crudo en Venezuela y datos que señalaban el buen desempeño de la demanda global.


