La exposición patrimonial de Repsol en Venezuela a 30 de junio asciende a 2.181 millones de euros, que incluyen fundamentalmente la financiación en dólares otorgada a las filiales venezolanas. El peligro es máximo, más cuando EE UU ya ha iniciado planes para imponer sanciones a Venezuela.
En su presentación de resultados, Repsol aseguró que tenía una exposición al país gobernado por Nicolás Maduro de 2.181 millones de euros a cierre de junio de este año. El país, que vive un conflicto social por la pretensión de Maduro de instaurar su inconstitucional Asamblea Constituyente, un fraude en una votación no reconocida ya por numerosos países, como España, EE UU o Canadá, podría ser sancionado y por tanto las empresas que operan en EE UU no podrían hacer negocio con Venezuela. De momento, la administración de Donald Trump ya ha avisado a los 500 miembros de la Asamblea Constituyente, así como la amenaza de imponer sanciones más restrictivas, en la línea que se han impuesto a Rusia.
Repsol asegura que funciona en Venezuela con el dólar estadounidense. «Las inversiones contabilizadas por el método de la participación Cardón IV, S.A., Empresa Mixta Petroquiriquire, S.A. y Empresa Mixta Petrocarabobo, S.A. En las compañías cuya moneda funcional es el bolívar (fundamentalmente Quiriquire Gas, S.A), Repsol utiliza para la elaboración de los estados financieros el tipo de cambio DICOM para la conversión de bolívares a euros», señala a la CNMV.
El Ejecutivo estadounidense estudia anunciar una nueva ronda de sanciones dirigidas a la industria petrolera venezolana, aunque un embargo a las importaciones de crudo no está sobre la mesa por ahora, según recoge El Diario de las Américas.
El Gobierno de Estados Unidos condenó la Asamblea Nacional Constituyente elegida este domingo en Venezuela y advirtió de que tomará medidas firmes contra sus miembros y el resto de «arquitectos del autoritarismo» en el país. «Continuaremos tomando acciones firmes y rápidas contra los arquitectos del autoritarismo en Venezuela, incluidos los que participan en la Asamblea Nacional Constituyente como resultado de la defectuosa elección de hoy (domingo)», indicó en un comunicado la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert.
«Animamos a los Gobiernos del hemisferio y de todo el mundo a tomar acciones firmes para hacer que rindan cuentas los que minan la democracia, niegan los derechos humanos, son responsables de la violencia y represión o participan en prácticas corruptas», agregó.
Según adelantaron fuentes del Gobierno al Wall Street Journal, EE UU estudia anunciar este lunes una nueva ronda de sanciones dirigidas a la industria petrolera venezolana, aunque un embargo a las importaciones de crudo no está sobre la mesa por ahora.
Esas sanciones se sumarían a las que impuso el Ejecutivo estadounidense esta semana a trece funcionarios y exfuncionarios venezolanos por abusos de derechos humanos, corrupción y acciones para minar la democracia. El Gobierno de EEUU, que ya había expresado su rechazo a la convocatoria de la Constituyente, condenó «las elecciones impuestas» de esta jornada al considerar que la Asamblea «está diseñada para reemplazar a la Asamblea Nacional (Parlamento, de mayoría opositora) elegida legítimamente y socavar el derecho del pueblo venezolano a la autodeterminación».
Asimismo, condenó «el uso de la violencia por parte del régimen de (Nicolás) Maduro contra los ciudadanos que ejercer sus derechos de libertad de expresión, asociación y asamblea pacífica» y expresó sus condolencias a «todos los venezolanos que han perdido a sus seres queridos».
