El consejo de administración de Torraspapel, fabricante y distribuidor de papel líder en Cataluña, ha acordado también trasladar su sede social de Barcelona a Madrid ante el golpe de Estado separatista y la eventualidad de una declaración unilateral de independencia.La compañía se limita a informar de que ha tomado esta decisión «por la incertidumbre derivada por el actual contexto político catalán», según ha apuntado en un comunicado. Perteneciente al Grupo Lecta, Torraspapel se dedica a la fabricación y distribución de papeles especiales para etiquetas y embalaje flexible, papel estucado y no estucado para edición e impresión comercial y otros soportes de impresión de alto valor añadido. La compañía facturó en 2016 un total de 766 millones de euros y emplea a más de 1.900 trabajadores.
Con oficinas centrales en Barcelona, Torraspapel cuenta con cinco fábricas en España (Sant Joan Les Fonts -Girona-, Zaragoza, Motril -Granada-, Almazán -Soria- y Leitza -Navarra-) y su capacidad productiva es superior a un millón de toneladas de papel.
Como distribuidora del grupo Lecta, comercializa una amplia gama de productos propios que «gozan de gran notoriedad en el mercado, así como un extenso catálogo de marcas de los principales fabricantes del sector», destaca el grupo, por lo que todo este negocio, en caso de secesión, se realizaría desde Madrid. «Todo ello nos permite ofrecer a nuestros clientes, en nuestros almacenes nodriza con capacidad para más de 34.000 toneladas, la mejor solución que encaje con sus necesidades», afirman.
Lecta dispone de 7 modernas fábricas, con una capacidad industrial cercana a los 2 millones de toneladas, lo que le permite producir la celulosa, el papel soporte y el papel acabado con la tecnología más avanzada. La integración productiva y el know-how tecnológico son elementos clave de su actividad.
