El grupo de infraestructuras Sacyr, uno de los principales accionistas de Repsol, teme lo peor de la petrolera en Bolsa bajo la gestión de su presidente Antonio Brufau y de su consejero delegado, Josu Jon Imaz. Y por eso ha optado a contratar una operación de derivados sobre 20 millones de acciones de su participación en Repsol para cubrirse ante posibles descensos del precio de los títulos de la petrolera, según la información remitida por la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
Según destaca la compañía, con esta operación se evita la exposición que tiene ante la caída del precio de mercado de esas acciones por debajo de 10,7 euros por título. Es decir, que la constructora se cubre frente a un fuerte desplome de la acción de Repsol que actualmente cotiza sobre los 12 euros.
Y es que las acciones de Repsol ya han estado incluso por debajo de ese nivel de seguridad que ha puesto Sacyr. El 20 de enero de este año cotizaron a 8,02 euros, cuando en octubre de 2015 estaban por encima de los 12,60 euros. Todo ello era consecuencia no solo del descenso del precio del petróleo, sino más bien por el error estratégico de pagar 10.400 millones de euros (10.300 millones de dólares) por la candiense Talisman en 2015 justo cuando el precio del petróleo tocó máximo del año. El alto endeudamiento que asumió para esa operación, diseñada por Brufau e Imaz, unido a la falta de previsión en la caída del precio del petróleo, llevó a Repsol a perder casi 1.300 millones de euros en 2015, recortar un 20% el dividendo, despedir a 1.500 personas y vender distintos activos como parte de su participación en Gas Natural para no perder su nota de riesgo crediticio ante las agencias de calificación de riesgos.
La inversión de Sacyr en Repsol ha sido nefasta e incluso le costó al anterior presidente de la compañía, Luis del Rivero, tanto el cargo como su control accionarial de la misma. La realizó dos años después de que Brufau asumiera la presidencia en 2004. La compañía adquirió las acciones de Repsol en 2006 (un 20 %, que luego redujo hasta el nivel actual) mediante un préstamo en el que la garantía son las propias acciones y si el valor de mercado de los títulos cae de un determinado umbral se ejecutan esas garantías.
En enero del año pasado la empresa que preside Manuel Manrique refinanció hasta el 31 de enero de 2018 más de 2.200 millones de euros asociados a su participación en la petrolera.
