Banco Popular y Unicaja se encuentran en el radar de compras del Banco Santander. La entidad financiera presidida por Ana Botín deja claro que estudiará compras en caso de que un banco «fracase».
El Banco Santander entraría en la pelea por hacerse con Popular o cualquier otra entidad, española o extranjera, que entre en fallida. Así lo ha asegurado este miércoles el consejero delegado del Banco Santander, José Antonio Álvarez, quien deja claro que el objetivo del banco es el crecimiento orgánico, es decir, el uso de recursos propios para continuar avanzando en la captación de clientes.
No obstante, ha admitido que analizarán todas las oportunidades que surjan y que «si hay un banco que fracase» en España o en otro país lo estudiarán. Álvarez se ha expresado de esta forma en respuesta a las preguntas de los analistas en la presentación de las cuentas trimestrales de la entidad, que ha ganado 1.867 millones de euros entre enero y marzo de este año, un 14 % más, gracias al tirón del negocio en Brasil, España y en su división de consumo.
«No tenemos problemas de escala (en España), no queremos elevar el volumen«, ha dicho el consejero delegado, que le ha quitado importancia al hecho de que alguna entidad les pueda superar en tamaño. Y es que, en caso de que el Popular fuera comprado por BBVA, éste se convertiría en la primera entidad financiera del país, pero con el problema que conllevaría la sinergia entre departamentos, lo que provocaría un duro ajuste de oficinas y plantilla.
«Intentaremos ser mejores en rentabilidad» y en la parte recurrente y previsible del beneficio, ha dicho, antes de admitir que buscarán «oportunidades» en el mercado y que «si hay un banco que fracase» en España o en otro país lo estudiarán y tomarán una decisión basada en mejorar el beneficio por acción en un tiempo «relativamente corto«, que es su objetivo.
Por otro lado, el consejero delegado del Santander ha asegurado que no ve una «necesidad perentoria» de llevar a cabo un nuevo proceso de fusiones. «La banca española seguramente es hoy la más eficiente de Europa», ha destacado el consejero delegado de Santander, que ha recordado que el banco, si hay oportunidades, las analiza, y si cumple sus criterios financieros, oferta por ellas.
Santander no ha mostrado interés por BMN
En este sentido, Álvarez, que ha negado que el Santander haya mostrado interés por hacerse con BMN, ha explicado que esos criterios que debe cumplir una posible compra son que el retorno sobre la inversión supere el coste de capital, y que tenga un efecto positivo sobre el beneficio por acción en tres años.
Álvarez se ha expresado así durante la rueda de prensa para presentar las cuentas del primer trimestre, en el que preguntado por si es necesario una fusión para neutralizar la incertidumbre que genera el Banco Popular, ha dicho que deben ser sus nuevos gestores quienes tomen las decisiones sobre lo que quieren hacer con la entidad.
De la misma manera, preguntado por si algunas entidades de menor tamaño deben ser absorbidas por un gran banco, ha insistido en que eso «lo sabrán las propias entidades». En su intervención, Álvarez también ha hecho referencia a la mejora que está registrando en los últimos meses el sector financiero en Bolsa, y ello, después de que con anterioridad, se viera «extraordinariamente penalizado«.
Para Álvarez, este cambio de tendencia se produce ahora ante una mejor visibilidad del sistema financiero español, la percepción de que el entorno regulatorio es más cierto para la banca, además de que el entorno macroeconómico es mejor, y se ha reducido el riesgo a una potencial caída de tipos.
No obstante, el consejero delegado del Santander, ha asegurado que aunque la acción del banco ha tenido un «recorrido bueno», todavía, y dada la sostenibilidad de sus resultados, su modelo de negocio, y su compromiso de aumentar el dividendo, el valor se merece «unos múltiplos más altos».
