Santander UK no comprará las 300 sucursales de Royal Bank of Scotland, RBS, según Financial Times. RBS tiene la obligación de vender estos inmuebles por imposición de Bruselas.
Según las fuentes consultadas por Financial Times, las negociaciones se han dado por rotas debido al precio de la operación y al Brexit, los principales problemas presentados.
Santander UK hizo efectiva su oferta el pasado mes de julio por las 300 sucursales de RBS, que operan bajo el nombre de Williams & Glyn. En un principio, la tasación otorgada por el consenso del mercado se situó entre los 1.500 y 2.000 millones de libras.
La llegada del Brexit y el fuerte desplome de la libra, a mínimos de 31 años, junto con la bajada de tipos del Banco de Inglaterra influiría en la rentabilidad de las sucursales que pretende vender RBS, cuyos clientes son principalmente pymes.
No era la primera vez que la filial del banco Santander UK pretendía hacerse con las sucursales de RBS. La primera oferta se realizó en 2010 por 1.650 millones de libras, la operación no se llevó a cabo tras la llegada de Ana Patricia Botín debido a dificultades tecnológicas. Tras la negativa, RBS invirtió 1.500 millones de libras para separar los activos.
La Comisión Europea exigió a RBS la venta de las 300 sucursales para dar luz verde a su nacionalización. El Gobierno británico posee aún el 73% de la entidad financiera y no hay más opción que venderla. De esta forma, no se descarta que RBS tenga que bajar el precio de estos activos para venderlos al Santander, el único comprador interesado hasta el momento. RBS tiene hasta el 2017 para vender estos activos y el tiempo se agota tras ocho años de rescate bancario.
Asimismo, la filial de británica del Banco Santander está estudiando la compra de la filial británica de tarjetas de Bank of America Merrill Lynch.
