El ex presidente de Banco Popular Emilio Saracho, señalado como responsable en las querellas contra Banco Popular no actuó contra José María Arias Mosquera, entonces vicepresidente de la entidad financiera, pese a estar acusado de destruir pruebas de una operativa utilizada por la trama Gürtel.
Así lo reflejó Ángel Ron en un informe interno de Banco Popular sobre el también Conde de Fenosa y ex presidente de Banco Pastor, quien habría ordenado destruir documentos sobre una operativa investigada por la Fiscalía como sospechosa de blanqueo.
La carta, firmada por Ángel Ron y a la que ha tenido acceso El Mundo, se da buena cuenta de las posibles actividades irregularidades de las sucursales de Banco Pastor en el extranjero. En los ordenadores de esas sedes había instalada «una aplicación informática departamental que utilizaban para abonar las partidas cedidas por los clientes (normalmente remesas de cheques) lo que permitía un tratamiento opaco a gran parte de estas partidas, no apareciendo en extractos el detalle de muchos de los movimientos de abono». Por este sistema pasaron 1.200 millones de euros de unos 400 clientes del Pastor, un dinero que acabó en paraísos fiscales.
Desde la parte de Saracho afirman que no se abordó con Ron este asunto y que había problemas más urgentes cuando llegó a la cúpula de Banco Popular el pasado 20 de febrero.
La carta de Ron indica que este informe interno que apuntaba al software de los ordenadores de Banco Pastor no pasó por sus manos hasta noviembre, en el inicio de la guerra de poder interna del Popular, al tiempo que dio la oportunidad de defenderse a Arias Mosquera, quien esgrimió que «estas operaciones se realizaron para proteger los intereses de los clientes, cuyas actividades [ de salida de divisas] pudieran no ser legales en aquellos países, pero sí en España».
Yolanda García Cagiao, responsable entonces de la Auditoría y Control del Banco Pastor, aseguró que Arias Mosquera le dio la orden expresa de «destruir cuantos documentos internos de trabajo, ya fueran físicos o en soporte informático, hubiera en su unidad en relación a la operativa de las oficinas de representación, lo que se llevó a efecto por parte del personal de dicha unidad de Auditoría».
De esta forma, se destruyeron supuestamente todos los movimientos que pasaban por las oficinas de Coruña y Santiago de Compostela del Pastor «con origen o destino en Suiza, EEUU, Uruguay Bahamas, Liechtenstein y las Antillas Holandesas». Saltaron las alarmas tanto en el departamento de Auditoría Interna como en la Oficina de Prevención de Blanqueo de Capitales del Pastor, pero «la presidencia y la Alta Dirección del banco hacen caso omiso reiteradamente».
El ex presidente del Popular Ángel Ron no destituyó tampoco a Arias Mosquera ya que estaba a la espera de las pesquisas de la Fiscalía. No obstante, tan solo le quedaban entonces apenas tres meses en el cargo, ya que en diciembre el consejo apostó por Saracho.


