La ampliación de capital, la opción menos apetecible para los actuales accionistas de Banco Popular, es la opción anunciada por Emilio Saracho, quien no ha descartado una posible venta de la entidad.
El Banco Popular ha celebrado la Junta General de Accionistas más importante de los últimos años. La entidad, que no pagará dividendo en 2017, tenía que aprobar las cuentas y el nombramiento de los nuevos consejeros tras perder 3.485 millones, o más de 3.600 millones con el ajuste de la pasada semana, que precedió a la rebaja de S&P al bono basura. Tras anunciar la ampliación de capital, el Banco Popular se deja casi un 3% y pierde la referencia de los 0,8 euros, y poco después las acciones aceleran las caídas al 10%, hasta los 0,74 euros por título.
Saracho se enfrentaba a su primera Junta de Accionistas desde que el consejo le nombrara presidente el pasado 20 de febrero, en sustitución de Ángel Ron. En la misma no ha estado Pedro Larena, quien dimitió del cargo de consejero delegado el pasado viernes.
Popular empeoraba las malas cifras de 2016 el pasadolunes, presentando una ratio de capital del 11,7% y el 11,85%, por debajo del 12,33% del mes de enero y sólo levemente por encima del 11,37% requerido por los supervisores.
Durante la presentación, Saracho no ha descartado la venta de la entidad financiera. «No gestionaremos con el fin de una operación corporativa, es sólo una opción más», ha asegurado, al tiempo que ha vuelto a defender la independencia del banco, que no ha tenido que pedir rescate durante la crisis y ha participado en el proceso de fusiones en España con la compra de Banco Pastor.
«Eventualmente podríamos participar en una ronda de consolidación, o acudir al mercado para obtener capital, cualquier opción es mejor que ser un banco con riesgo sistémico», ha considerado, al tiempo que ha reafirmado su empeño en salvar la delicada situación que atraviesa.
Distintas casas de análisis han apuntado a la venta como la mejor opción. Incluso UBS con un sorprendente y polémico informe consideró que es la única posible, tras recomendar a los accionistas a acudir a la ampliación de capital del pasado mes de junio por valor de 2.505 millones de euros. En cualquier caso, Saracho tiene claro que su única posibilidad es acudir de una u otra forma al mercado.
Abocados a la ampliación de capital para «seguir adelante»
«Parece que el diagnóstico es unánime: estamos abocados a ampliar capital para seguir adelante, pero mi preferencia es que si acudimos al mercado sea para asegurar nuestra posición competitiva en el mercado«, ha señalado, al tiempo que recuerda que Popular es líder en el sector de Pymes y que tiene una ventaja en banca personal, pero su lastre continúa siendo el ladrillo.
Venderá los activos inmobiliarios, «cuya valoración es compleja y están destinados a ser desinvertidos en un mercado seco», y «un banco con buenos resultados operativo en un mercado con expectativas de normalización de tipos de interés», ha apuntado, mientras defiende la solvencia del banco, al que define como rentable en su negocio principal, pero con unos altos requisitos de capital.
Respecto al ajuste contable de la pasada semana, Saracho ha aseverado que no están orgullosos, pero, matiza, «tenemos un compromiso con la transparencia y volveremos a hacerlo si es necesario, con contundencia y con medios para que no vuelva a ocurrir».
Accionistas piden denunciar a Ángel Ron
En el turno de preguntas, uno de los accionistas ha puesto el dedo sobre Ángel Ron, cuya gestión le «causa vergüenza ajena». «Causa vergüenza ajena saber que Ron creó una web para defender su gestión», ha afirmado. «No puede ser que se vaya de rositas después de su gestión», ha considerado, por lo que insta al consejo a tomar cartas en el asunto.
Otros accionistas han apoyado a regañadientes al nuevo equipo ante la situación «desesperada» que vive el Popular. «No nos queda otra (que apoyarles) para recuperar algo de nuestro dinero«, espetó, mientras otro interviniente le advirtió de que la confianza y la paciencia, al igual que el dinero de las ampliaciones de capital, se agota en poco tiempo.
También han interpelado al presidente sobre las noticias aparecidas en prensa acerca de posibles demandas colectivas por la pérdida de valor de la acción tras la citada revisión de las cuentas, una de ellas al parecer por parte de accionistas mexicanos.
«Yo leo el periódico, pero no siempre me creo todo lo que leo» y «no puedo investigar lo que no conozco», si el «señor mexicano puede, que lo haga», ha dicho Saracho, que ha insistido en que el banco no pagará dividendo este año.
En este sentido, el Popular ha negado tener evidencias de actividades fraudulentas sobre la manipulación del precio de la acción, aunque ha advertido de que si llega a tenerlas, iniciará acciones judiciales al respecto.
