Si están ocupadas en el asiento trasero las posiciones central e izquierda al mismo tiempo, «el cinturón del lado izquierdo pueda desabrocharse inintencionadamente», afirma Seat.
El grupo automovilístico alemán Volkswagen ha llamado a revisión a los modelos Polo, modelo de 2018 y que se fabrica en la planta de Landaben (Navarra), y Seat Arona e Ibiza, que se producen en Martorell (Barcelona), por un problema en el cinturón de seguridad, informa la compañía.
El número de unidades afectadas del Polo asciende a 219.000 y de Arona y el Ibiza se llamará a 191.000 vehículos, según han informado medios locales.
Volkswagen ha asegurado que todos son seguros de conducir y están homologados, aunque la marca aconseja a sus clientes no usar el asiento central trasero hasta que el automóvil sea equipado con el nuevo seguro del cinturón.
La marca VW asegura que existe la posibilidad «en raras situaciones», como cambios repentinos al carril rápido cuando van cinco pasajeros a bordo y cuando el asiento central trasero y el asiento izquierdo trasero están ocupados al mismo tiempo, de que el seguro del cinturón del asiento izquierdo pueda soltarse.
La seguridad, según Volkswagen, es prioritaria y se ha ideado una solución técnica con el nuevo diseño de dispositivos para el seguro del cinturón, que evita que esto ocurra.
La compañía alemana espera que las autoridades competentes aprueben la solución técnica para poder implementarla tanto en los vehículos que están en el mercado, como en las series de producción futuras.
En las próximas semanas Volkswagen llamará a revisión a los propietarios de los vehículos afectados (Polo, Seat Arona e Ibiza), para que lo lleven al taller, revisarlo e instalar, de forma gratuita, el nuevo seguro del cinturón.


