Service Point ha multiplicado por ocho las pérdidas en el primer trimestre respecto al mismo período del pasado 2017, hasta los 152.000 euros en el primer trimestre de 2018. Los números rojos entre enero y marzo de 2017 fueron de 19.000 euros.
Service Point, participada por la británica Paragon Group, con un 81,3% del capital, ha aumentado la facturación en un 0,7%, hasta los 2,3 millones de euros, mientras que el Ebitda es negativo, hasta los 92 millones.
La empresa achaca estos malos resultados a los problemas de financiación que ha tenido para invertir en nuevos equipos de producción en España, lo que ha afectado a su competitividad y eficiencia, y a las pérdidas que ha acarreado la puesta en marcha de la nueva línea de negocio «Print Manager», que hasta ahora «no ha tenido el desarrollo deseado».
«Como consecuencia del retraso en consolidar ventas de dicha línea, se ha incurrido en una pérdida operativa durante el primer trimestre de 2018 de 45.000 euros», ha explicado Service Point en un comunicado. Pese a todo, el grupo afirma que ha creado «una plataforma sólida» para crecer en el futuro y que espera ir mejorando paulatinamente los resultados, vía crecimiento orgánico continuo, consolidando la cartera de clientes, el desarrollo del negocio tras la implementación del plan estratégico e implementando las sinergias derivadas de la colaboración con Grupo Paragon.
El equipo directivo se encuentra en el estudio de varios proyectos de adquisiciones en las áreas de comunicaciones con clientes (que incluye soluciones de gestión documental físicas y digitales) y soluciones gráficas, y en otras áreas de interés estratégico.


