Carlos Slim, dueño ahora de FCC, ha comparado el golpe de Estado en Cataluña con un «sismo», pero mantendrá a la constructora en Cataluña, sin cambiar la sede social, tras el reguero de entidades que han abandonado la CC AA.
«Es otro sismo», ha asegurado, al tiempo que no se plantea ahora «mover» la sede social de FCC de Barcelona. Slim ha tenido que salir al paso sobre Cataluña durante la rueda de prensa centrada en el donativo de más de 100 millones de dólares de su fundación para reconstruir las zonas afectadas por los terremotos de septiembre en México.
Las declaraciones de Slim apuntan justamente a lo publicado por medios de comunicación en mayo, cuando el magnate preparaba desde hace meses una eventual salida en caso de una hipotética declaración de independencia. La constructora de origen catalán tiene la sede social Barcelona y Carlos Slim es el principal accionista. Además, asegura que mantendrá los servicios centrales en esta región.
El presidente del Gobierno regional de Cataluña, Carles Puigdemont, ha asegurado ante el Parlamento autonómico que «asumía» el mandato «del pueblo de Cataluña para que sea un Estado independiente», pero ha dejado en suspenso la declaración de independencia durante varias semanas de cara a iniciar un diálogo y emplazó al Gobierno español a aceptar una mediación.
De esta forma, la validez jurídica de este acto es nula, ya que ni el Parlamento lo ha aprobado ni tampoco se ha publicado en el Diario Oficial de la Generalitat de Cataluña. No obstante, el Gobierno afirma que no es admisible «hacer una declaración implícita de independencia para luego dejarla en suspenso de manera explícita», y que tampoco se puede dar como válido el supuesto recuento del referéndum «fraudulento e ilegal» del pasado 1 de octubre. Asimismo, no se descarta acción del Gobierno para aplicar el 155, ya que la declaración se podría votar en el Parlamento autonómico.
