La crisis ahoga a Argentina, país importante para Telefónica, con un peso del 6,7% en los ingresos globales de la compañía. La operadora ha frenado la salida a Bolsa ante la convulsión en el país debido al disparado precio del dólar, con una inflación que supera el 25% y un interés del 43%.
«Es improbable que Telefónica pueda sacar este año a Bolsa a su filial en el país», han apuntado fuentes financieras a Intereconomía.com. La «acuciante» crisis, junto a la subida de precios y los disparados tipos de interés, que alcanza ya una tasa del 43%, hacen «impracticable» esta operación, continúan.
Este jueves, el Gobierno de Mauricio Macri destituía de forma fulminante al gobernador del Banco Central de Argentina, Federico Sturzenegger, que ha sido sustituido por Luis Caputo. El ministro de Finanzas del país, Nicolás Dujovne, tendrá un mayor peso en el poder tras dispararse las tasas de interés al 43%, con una inflación galopante que supera ya el 25%, mientras que el FMI exige fuertes reformas a Macri a cambio de 50.000 millones de dólares. En las calles, los sindicatos ya han anunciado su intención de convocar una huelga general, que todo apunta será más pronto que tarde.
Con la designación de Caputo, Macri manda un mensaje inequívoco a los mercados y bancos extranjeros, ya que cuenta con el beneplácito de todos ellos. De hecho, los banqueros, según publica Clarín, esperan una reversión en los mercados tras el cambio en el Banco de Argentina. De hecho, se han sucedido en los últimos días peticiones para nombrar a Caputo tras la destitución de Sturzenegger.
Caputo había dirigido las negociaciones con la banca para refinanciar la última emisión de letras de Argentina. La Casa Rosada había decidido reemplazar a buena parte de los altos cargos del Banco Central, un paso que se produjo este jueves. En un principio, Macri iba a Mantener al ahora ex gobernador del Banco de Argentina, pero tenía una fuerte oposición de dos pesos pesados dentro de la institución, Demian Reidel y Lucas LLach, pertenecientes a la llamada «troika» que hacía y deshacía a su antojo dentro del organismo.
La pérdida de confianza de Macri en el ex presidente se produjo ya el pasado mes de noviembre, y la caída se ha precipitado cuando la inflación había alcanzado el 25% y las tasas de interés se habían situado en el 40%. Según Clarín, Macri acusa al Banco Central de Argentina de haber hecho más profunda la crisis, más después del fracaso en las negociaciones por la refinanciación de las letras del Tesoro del país. «Sturzenegger negoció con los banqueros y fracasó», apunta el diario. El presidente designó a Luis Caputo para llevar las negociaciones y consiguió renovar el 100% de estas letras, motivo por el que ha decidido este cambio.
Huelga general, una amenaza inminente
Los sindicatos, por su parte, han rechazado las condiciones exigidas por el FMI para obtener 50.000 millones de dólares, y ya se preparan para una huelga general, convocada para el próximo 25 de junio. Las protestas, no obstante, se han reproducido en las últimas horas, con camioneros y profesores al frente.
El secretario general de la Confederación de Trabajadores de la Argentina (CTA), Hugo Yasky, dijo en declaraciones a los medios que el ejecutivo se agarra al «salvavidas que supuestamente es el FMI«, pero que en el país saben que es un salvavidas «de plomo» con el que se hunden «todos» los argentinos.
«Ahora vamos a conocer la letra chica del acuerdo y está claro que cualquier Gobierno que gane en el 2019 tendría que aplicar exactamente la misma política económica, porque eso está prescrito en el acuerdo», agregó Yasky. El líder sindical insistió en que Macri quita «el presente» a sus compatriotas, así como «la esperanza de que en el futuro pueda cambiar». En el evento, el secretario general adjunto del gremio de Camioneros, Pablo Moyano, recalcó que el paro en su sector fue del 100%.
Los camioneros, explicó, reclaman un 27% de aumento salarial, muy lejos de esa meta de inflación del 15% que había fijado el Gobierno para este año, pero que recientemente el Banco Central admitió que no podría cumplir por la fuerte devaluación que sufrió el peso argentino en los últimos meses. Los representantes de la CTA y de la CTA Autónoma -la otra ala en la que está escindida la confederación- indicaron que, entre los profesores, el paro se extendió al 90%.
