Telefónica se enfrentaba a un vencimiento de 1.500 millones de euros este próximo lunes procedentes de una emisión de bonos convertibles. La teleco presidida por José María Álvarez-Pallete ha emitido un total de 154,32 millones de acciones nuevas, casi el 3% de su capital.
Es la mayor ampliación de capital en España desde la realizada por Banco Santander para hacer frente a la compra de Banco Popular. La deuda de Telefónica se emitió en septiembre de 2014 a través de Telefónica Participaciones y con garantía de la propia operadora. Los bonos son convertibles en acciones nuevas por un valor total de 1.500 euros y ofrecían un 4,9% anual. El plazo expira justo este próximo 25 de septiembre.
La caída de Telefónica en Bolsa ha activado la cláusula ya que se estableció un precio mínimo de 11,9 euros por acción, mientras que el precio máximo era de 14,5775 euros por título. A cierre de ayer, la operadora cotizaba a 9,14 euros por título. De esta forma, los inversores se han llevado una prima del 30%, mientras que la prima que suponía el precio máximo era del 22,5% respecto al precio mínimo. Esta emisión se realizó para financiar la compra de E-Plus y fue la antecesora de otra emisión a 15 años por valor de 800 millones de euros.
Mientras tanto, en esta semana se ha conocido que los bajistas tienen en Telefónica el 3,3% del capital, máximos desde el 23 de diciembre de 2016. Telefónica se encuentra en una delicada situación. La abultada deuda alcanza los 50.000 millones si se suman las últimas emisiones de deuda y mantiene a O2 en el perímetro, sin encontrar aún una salida para su filial británica. Pese a ello, algunas firmas de análisis recomendaban comprar y apuntaban a subidas de dos dígitos para los próximos meses.
En estas primeras semanas de septiembre, los bajistas han pasado del 2,92% al 3,3%, un incremento del 13%, según los registros oficiales de la Comisión Nacional del Mercado de Valores. Asimismo, el fondo Och-Ziff Management Europe se ha posicionado contra Telefónica y por primera vez supera el 0,5%. Este 3,3% es la apuesta más elevada contra una empresa del IBEX 35 tras la resolución de Banco Popular, que alcanzaba el 12% en la última sesión de cotización.


