Telefónica recorta el dividendo de 2016 un 26% y un 46% el de 2017

Empresas 27/10/2016

Telefónica recorta un 26,66% el dividendo de 2016 y un 46,66% el de 2017 tras la falta de alternativas para bajar su abultada deuda. Asimismo, el beneficio cae un 22% a cierre de septiembre.Tras el fiasco de la OPV de Telxius y el veto a la venta de O2, Telefónica tenía que reducir su nivel de endeudamiento ante la amenaza de una nueva bajada en el rating de su deuda.

Las alternativas que barajaba el mercado pasaban por desinversiones y un recorte del dividendo, como ha sido finalmente. Así, los accionistas cobrarán un dividendo de 0,55 euros en 2016, un 26,66% respecto al esperado, y de 0,4 euros en 2017, un 46,66% menos que el estimado.

Telefónica ha asegurado que la decisión se produce en un «contexto de mejora generalizada del entorno operativo», pero la realidad es que no tenía más remedio que tomar una importante decisión para poder reducir su endeudamiento.

En el desglose del dividendo, Telefónica pasará a repartir 0,55 euros por acción en 2016, 0,35 euros de los cuales se pagarán en noviembre de 2016 mediante un scrip voluntario más 0,20 euros en efectivo en el segundo trimestre de 2017.

Para el año 2017, bajará el dividendo a 0,40 euros por acción, de los que 0,20 euros se pagarán en el cuarto trimestre de 2017 y 0,20 euros en el segundo trimestre de 2018. Ambos tramos se pagarán en efectivo.

Asimismo, según Telefónica se propondrá, en su momento, la adopción de los acuerdos societarios oportunos. Los objetivos que impulsan esta decisión son:

  • Fortalecer el balance, acelerando sustancialmente la reducción de deuda por la vía orgánica, en un entorno de crecimiento del flujo libre de caja (FCF).
  • Remunerar de forma atractiva al accionista, con una rentabilidad por dividendo consistente con el mercado y un payout (dividendo por acción/FCF por acción) sostenible.

La deuda neta del grupo solo ha bajado en un 4,9%, para situarse a cierre de septiembre en los 49.984 millones de euros, pese a que el objetivo de Telefónica era reducirla en más de 13.000 millones de euros, es decir, situarla en niveles cercanos a los 40.000 millones.

Telefónica espera mantener un nivel crediticio de grado de inversión, apuntando a ratios de apalancamiento compatibles con niveles de rating BBB/Baa2. No obstante, las agencias de rating deberán ahora estudiar si bajan o mantienen la deuda de Telefónica tras la bajada del dividendo.

Los motivos de Telefónica para dar el hachazo al dividendo

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, ha asegurado hoy que la decisión de recortar el dividendo en 2016 y 2017 se enmarca en la estrategia de la compañía de reducir deuda sin tener que depender «por más tiempo» de «factores externos», ni «apresurarse» en ejecutar una transacción.

En una conferencia con analistas tras la presentación de los resultados, Álvarez-Pallete ha afirmado que su compañía está totalmente confiada en que puede reducir deuda vía crecimiento orgánico, sin depender de factores externos que «están fuera de su control».

Álvarez-Pallete ha explicado que en los últimos tres meses el equipo directivo de Telefónica ha estado trabajando en el plan de negocio para los próximos tres años y que están confiados de que pueden depender del crecimiento orgánico como la base para reducir el endeudamiento de la compañía. «Las opciones para crear más valor para el accionista es adaptar nuestra política de dividendos para garantizar que no dependen de factores o procesos externos para reducir deuda», ha afirmado.

El director financiero de Telefónica, Ángel Vilà, ha destacado que la revisión de la política de dividendos responde a una voluntad de reducir deuda vía orgánica, aunque sin cerrar la puerta a cualquier otra medida inorgánica, que siguen «disponibles» para Telefónica.

«No queremos entretenernos en discusiones sobre medidas potenciales, simplemente las ejecutaremos cuando tenga sentido estratégico y creen valor», ha afirmado. Ha destacado que en el tercer trimestre han llevado a cabo «una muy fuerte reducción de la deuda«, que ha cifrado en 2.584 millones de euros, con lo que ha quedado situada en 49.984 millones, por debajo de la barrera de los 50.000 millones.

«Seguimos comprometidos con mantener una calificación crediticia sólida», ha añadido, y ha insistido en que Telefónica no quiere «apresurarse» en acciones que puede traer consigo la destrucción de valor para los accionistas.

El beneficio cae un 22% y la deuda sube respecto a diciembre

De enero a septiembre, Telefónica ha registrado una caída del 22% en el beneficio neto, hasta los 2.225 millones de euros en los primeros nueve meses del año. Según ha asegurado la operadora a la CNMV, el menor beneficio se debe al impacto de las divisas.

La cifra de negocios entre enero y septiembre ascendió a 38.315 millones de euros, un 6,7% menos que en el mismo periodo del año anterior, aunque en términos orgánicos (a tipo de cambio constante y sin cambios en perímetro) subió un 0,8 %, ha informado la multinacional a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.

El resultado bruto de explotación (oibda) cayó hasta septiembre un 4,6% hasta los 11.931 millones de euros, aunque en términos orgánicos registró una subida del 3,1%.

La deuda neta financiera se sitúa en 49.984 millones de euros a septiembre de 2016, un 4,9% menos respecto a junio de 2016 y aumenta en 144 millones de euros respecto a diciembre de 2015.

La bajada de la deuda neta respecto a junio se debe, según Telefónica, a la generación de caja libre por importe de 1.500 millones de euros en el trimestre, la retribución al accionista (852 millones de euros, principalmente por emisión de instrumentos de capital neta de cupones, las desinversiones financieras netas (360 millones de euros, principalmente asociados a la venta de la participación en China Unicom) y el menor valor en euros de la deuda neta en divisas (188 millones de euros).

La deuda aumenta en el trimestre por el pago de compromisos de origen laboral (266 millones de euros), fundamentalmente prejubilaciones, y por otros factores que afectan a la valoración de los pasivos (50 millones de euros, fundamentalmente por la refinanciación de pasivos comerciales).

Asimismo, el ratio de endeudamiento (deuda neta sobre OIBDA) se sitúa en 3,05 veces a cierre de septiembre de 2016, lejos del objetivo de 2,35 veces fijado por Telefónica.

En septiembre, Telefónica Europe, la filial holandesa de Telefónica, S.A., cerró una emisión de obligaciones perpetuas con la garantía subordinada de Telefónica por importe nominal de 1.000 millones de euros y solo amortizable a partir del quinto año y medio de la fecha de emisión. Por este bono paga un cupón anual del 3,75%.

Asimismo, Telefónica emitió en el mes de octubre un bono distribuido en dos tramos, 1.250 millones a 4 años y 750 millones a 15 años, con los cupones más bajos pagados por Telefónica en su historia en una emisión en euros a esos plazos (0,318% y 1,930%,  respectivamente), siendo este último el bono más largo emitido hasta la fecha por un emisor corporativo español en 2015-2016.

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