La alerta de Moody’s sobre Argentina está afectado sobre todo a Telefónica, pese a que otras empresas del IBEX 35 están muy expuestas al país latinoamericano. En este mes de mayo, los inversores pierden 30 de cada 1.000 euros invertidos y el valor bursátil de Telefónica disminuye en 1.500 millones de euros.
Telefónica tiene una fuerte dependencia de Argentina, y el mercado así lo recoge. De hecho, de las empresas del IBEX 35 con negocio en el país, como Banco Santander, BBVA, Inditex, DIA, Mapfre, Indra, ACS, OHL, Gas Natural Fenosa, tan solo caen dos tras la advertencia de Moody’s sobre el país: Telefónica y DIA.
El Gobierno de Mauricio Macri está negociando con el Fondo Monetario Internacional y otros organismos internacionales la concesión de un crédito para hacer frente a la subida del dólar frente al peso, que en este trimestre se ha depreciado un 42% más respecto al mismo trimestre del pasado año. Los tipos de interés en Argentina se sitúan ya en el 40% y la agencia de calificación ha dado la alerta ante esta «turbulencia». De hecho, ve «debilidades estructurales» de Argentina.
Iberdrola relega a Telefónica a la cuarta posición por capitalización en Bolsa
Los inversores hacen suya esta alerta, y las caídas en Telefónica superan el 1% en esta jornada, disminuyendo el valor en Bolsa de la operadora hasta los 41.000 millones de euros. Iberdrola, de hecho, ha relegado a la cuarta posición a la operadora en el ránking de empresas más valiosas en Bolsa dentro del IBEX 35 ya que ha alcanzado los 41.291,28 millones.
Telefónica tiene planes en Argentina, que pueden quedar completamente paralizados en caso de que la situación del mercado empeore. La operadora presidida por José María Álvarez-Pallete ha dado luz verde a la posibilidad de sacar a Bolsa a su filial argentina para captar cerca de 800 millones. No obstante, la situación es muy delicada y no habría ahora inversores, a no ser que se rebaje drásticamente los precios, como ocurrió con Telxius, su filial de cables submarinos y que fue vendida después en un acuerdo privado tras dar marcha atrás a la salida a Bolsa.
En caso de apresurarse, la salida a Bolsa podría producir el efecto negativo de no captar los suficientes recursos en el mercado para contentar a expertos e inversores. No sería la primera vez que Telefónica deja en «stand by» una operación importante, ya lo hizo con O2, la filial británica tras el veto de Bruselas a la venta de Hutchison por 13.500 millones.
La competencia en Argentina, feroz para Telefónica
En Argentina se está viviendo una situación macroeconómica que de no controlarse a tiempo sumiría al país en una gravísima situación social y económica. La devaluación del peso merma los salarios, al tiempo que encarece las importaciones, como el petróleo. El país no tiene inversores para su deuda externa, emitida en dólares, ya que hay un alto grado de probabilidad en su incumplimiento. De esta forma, Macri se ha visto obligado a pedir dinero al FMI y otros organismos.
Pero no es el único problema en Telefónica. La operadora se ha visto golpeada por la normativa del 4G primero, ya que tuvo que esperar un año íntegro para poder prestar el servicio convergente, conocido como «cuádruple Play». Una normativa en favor del grupo Clarín, que pudo comercializarlo durante ese tiempo sin tener competencia.En la última semana, el peso argentino se ha desplomado un 11%, y la única solución encontrada por la autoridad monetaria del país, su banco central, es subir los tipos de interés hasta en dos ocasiones, favoreciendo así la inflación y el incremento del precio en la cesta de la compra.


