Telefónica, Vodafone y Orange han aplicado prácticamente la misma subida de tarifas desde el 2016. En concreto, los precios de las tarifas más relevantes han aumentado un 23% en Telefónica y Orange, mientras que Vodafone ha aplicado un incremento del 21,5%.
Las sucesivas subidas en los últimos dos años comenzaron a realizarse a principios de 2016. Telefónica fue la primera en mover ficha, con un incremento de tres euros en su paquete Movistar Fusión de 300 Mb, de los 77 a los 80 euros, mientras el paquete de Movistar Fusión 50Mb pasaba de los 65 a los 67,5 euros, un incremento de casi el 4%. Casi al mismo tiempo que Telefónica, Vodafone y Orange han movido ficha, fue entre febrero y marzo de ese mismo año, con subidas en las tarifas Vodafone One 50 Mb y Love Sin Límites 300 Mb de Orange.
En verano de aquel año, Telefónica volvía a aumentar las tarifas, sin respuesta por parte de los otros dos operadores. No obstante, se repetía el movimiento a principios de 2017, con subidas casi al unísono en las principales operadoras. Los clientes de Telefónica pagaban ya 70 euros mensuales, mientras que los de Orange y Vodafone abonaban 59 y 71 euros, respectivamente. Aquel verano, Telefónica no realizó ninguna subida.
En 2018, las tarifas de todas las operadoras volvían a incrementarse, dejando la de 300Mb de Movistar Fusión en los 95 euros, mientras que las de 300 Mb de Vodafone alcanzaba ese precio, el mismo que abonan los clientes de Movistar Fusión 50 Mb, mientras que las de Orange alcanzan los 72,95 euros.
Se trata de una subida de precios que no sólo afecta a los clientes de las operadoras, sino también ayuda a incrementar las brechas salariales respecto a la inflación, ya que el componente de las telecomunicaciones incide después en los precios de la cesta de la compra. La coincidencia de las subidas de precios no sorprende en un mercado acusado de oligopolio, pero existen operadores, como MásMóvil y otros virtuales, cuyos precios son sensiblemente inferiores.
MásMóvil muestra que la estrategia de subidas de precios está agotada
Las tres operadoras han defendido estos incrementos en España, donde la portabilidad ha llegado a cifras récord, con MásMóvil como principal beneficiario de los casi 700.000 clientes de móvil que han cambiado de compañía.
Para las operadoras se trata de un incremento de precios argumentando que se ofrecen más datos y servicios, no obstante, los clientes con contrato pueden rescindir el mismo debido a que han cambiado las condiciones. De esta forma, en plena vorágine de subidas de precios, los operadores como MásMóvil han mostrado que otra estrategia es posible, como la tarifa ilimitada de datos en el móvil de Yoigo. Los clientes demandan cada vez más estar conectados, y muchas veces los datos se agotan en cuestión de días, ralentizando así la velocidad de Internet en el móvil. Yoigo ha importado la estrategia que se ha aplicado con gran éxito en el Norte de Europa y supone un golpe encima de la mesa para el resto de operadores.


